La Espada Lobera: "El olmo de la Proclamación de Fernando III en Autillo"

Artículo publicado por la A.C.T. Fernando III el Santo en Diario Palentino (2/06/2017)
El próximo 14 de junio se conmemora nada menos que el octavo centenario de la Proclamación de Fernando III el Santo como Rey en 1217, en la localidad palentina de Autillo de Campos. Esta magna conmemoración nos tiene que enorgullecer a todos los castellanos y leoneses amantes de su tierra, su historia y su identidad. La unificación de los reinos de Castilla y de León se produjo en la persona de este santo rey cuando heredó el Reino de León tras la muerte de su padre, Alfonso IX, en el año 1230. Este acontecimiento también significó mucho para la unión de nuestras regiones españolas. Todo ello da a esta efeméride un valor como para constituirse en fiesta de la comunidad, con tanto o más hondo significado que las ocurridas en Villalar.
 
Don Severino Rodríguez Salcedo, alcalde de Palencia, además de catedrático, investigador y académico ilustre, fue un gran defensor de esta celebración y nos describe la Proclamación en Autillo aquel 14 de junio de 1217 en su magno trabajo: “VII Centenario de la muerte de Fernando III, el Santo. Precedentes de un glorioso reinado que toca a Palencia”. Y dice así:
“En la llanura que se hacía fuera del recinto amurallado del castillo, alzábase solitario un olmo corpulento y frondoso. A la sombra de sus ramas quiso Doña Berenguela que fuese levantado el sólito cadalso para verificar la sencilla ceremonia de la publicación real”.
 
Quiero hoy resaltar la importancia de este emblemático árbol, recuperado del olvido en la actualidad mediante un nuevo ejemplar enraizado hace varios años por la Asociación Cultural Tradicionalista Fernando III el Santo. Esta benemérita asociación palentina ha apoyado la recuperación de esta ilustre conmemoración desde hace tiempo, como símbolo de nuestra identidad y orgullo de nuestra tierra y tradiciones.
En muchas localidades de las comarcas castellanas y leonesas se han plantado desde la más remota antigüedad árboles emblemáticos, especialmente olmos cuando las condiciones del terreno lo permitían, pero también fresnos, robles, encinas, morales e incluso pinos, enebros y álamos, como destacados centros de reunión y decisión. Desde las comarcas de El Cerrato y Tierra de Campos, las olmas monumentales daban cobijo y nobleza a plazas, ermitas, cruces de caminos y límites municipales y comarcales. Estos árboles venerables, cuidados con esmero por todos los vecinos, lograban alcanzar muy a menudo dimensiones monumentales y servían de lugar de cría y nidificación de aves emblemáticas, como el águila imperial, llamada en nuestra tierra, religiosamente, águila dominica y águila de la Cruz, por los llamativos hombros blancos en fondo oscuro, y venerada por nuestros antiguos ancestros como ave protectora de las cosechas cuyos nidos eran intocables. De estos árboles singulares y “de respeto” no se podían cortar sus ramas o troncos, salvo para los usos como bastones y báculos de las autoridades o los largos arcos de guerra de raigambre céltica. Tradicionalmente estos árboles venerables se han denominado respetuosamente en femenino y pasaban a llamarse la Olma, la Robla, la Chopa, la Enebra, la Moral, etc.
 
Es el caso del olmo corpulento y frondoso de las viejas crónicas de Autillo. El árbol, símbolo de la longevidad y la perpetuidad, adquiere entonces un valor de testigo de los hechos sobresalientes de la vida humana. Bajo su copa, no solo se reunía el concejo y las juntas de vecinos a deliberar las más importantes cuestiones, sino que se dirimían litigios y se administraba justicia. Los reyes (como San Luis de Francia), merinos y jueces resolvían allí los juicios y afrentas con especial protección de los pobres y desvalidos. Las ordenanzas tradicionales y multiseculares se ratificaban y aclamaban bajo estos árboles, como símbolo casi sagrado y eterno. Bajo estos árboles, la rúbrica de tratados y declaraciones adquiría rango de perpetuidad. La antigüedad de todo esto se pierde en la cultura indogermánica de Occidente más ancestral. De hecho, la palabra latina “roboravimus” (“ratificado”), usual en toda la epigrafía occidental, tiene su origen etimológico en robur (roble), testigo de la confirmación. Así, perdura casi milagrosamente un roble plantado hace 120 años en la llanura tierracampina de Villarmentero, descendiente de otro testigo de la histórica Batalla de Golpejera del ya lejano 1072. Este simbólico “Roble de la Húmeda” era el único superviviente de los siete “hermanos” que fueron eliminados tras la concentración parcelaria y rectificación y dragado del río Ucieza.
El árbol venerable se convierte entonces en el principal testigo del hecho histórico.
Sin embargo, con la caída del antiguo régimen y los posteriores regímenes revolucionarios, muchos de estos abundantísimos, gigantescos y monumentales árboles se descuajaron en toda Europa, antes de que la vejez o la enfermedad llegasen a finalizar sus días. Se les acusó de “antiguallas” y “símbolos feudales” y se abatieron en su mayoría. De hecho, con la construcción de ferrocarriles como el Bilbao-la Robla, Triano y otros en el siglo XIX, muchos robles y olmos emblemáticos palentinos y leoneses, de dimensiones descomunales, se arrancaron (“muchos a azada”) para convertirse en traviesas, pese a la oposición y lágrimas de los vecinos. Se derribaron millones de árboles venerables castellanos y leoneses, como consta en los documentos de las empresas, muchas radicadas en Holanda y Alemania, que se “encargaron” de la devastación. Varios de estos árboles junteros y concejiles palentinos se arrancaron e incluso se llegaron a “fusilar” por las tropas napoleónicas y después liberales, como una advertencia y símbolo de aniquilamiento del poder comunal, social y tradicional frente al “nuevo orden” económico y político. Posteriormente, enfermedades lejanas e importadas por la globalización, como ocurrió con la perniciosa grafiosis, acabaron de exterminar a muchas de nuestras olmas emblemáticas.
 
Debemos revertir esta injusticia replantando nuestros árboles históricos, junteros y emblemáticos. Esto es lo que ocurrió en Autillo de Campos, gracias al empeño de la ACT San Fernando con la valiosa ayuda de su Ayuntamiento presidido por Don Ángel Castro, con motivo de la recuperación de la Proclamación como Rey de Fernando III en la histórica villa. Tras varios años, el olmo plantado en el hoy Parque de la Proclamación de esta histórica localidad palentina, en su momento un pequeño y humilde vástago, se ha convertido en un elegante y vigoroso ejemplar.
 
La justa restauración de este emblemático y tradicional árbol es un símbolo a imitar en nuestros pueblos y ciudades para que quede, no solo el recuerdo, sino la perenne celebración de los hechos históricos como nuestro propio sentir y ser.

 
Juan Andrés Oria de Rueda Salgueiro
A.C.T. Fernando III el Santo

Festividad de San Fernando 2017


El pasado 30 de mayo, Festividad de San Fernando, nuestra Asociación celebró su día grande con la tradicional misa en la Capilla de San Fernando de la Catedral de Palencia. 






La ceremonia religiosa, en la que prácticamente se llenó la capilla, fue oficiada nuevamente por el padre José Ramón García Gallardo (nuestro agradecimiento una vez más por su generosidad con nosotros), y realizada según el rito tradicional. Posteriormente buena parte de los socios de la A.C.T. Fernando III el Santo, compartieron una animada cena en el restaurante La Traserilla, con numerosos simpatizantes y correligionarios llegados desde distintos lugares de la geografía patria. Tras la cena, se sucedieron diferentes discursos, concluyendo la velada con la entrega del premio San Fernando 2017 a Don Juan Andrés Oria de Rueda, en reconocimiento a su constante labor en favor de los principios tradicionales que defiende la A.C.T. Fernando III el Santo.

VIVA SAN FERNANDO!!!

Conferencia de Félix Martínez en Autillo de Campos


Exitosa conclusión el pasado sábado 27 de marzo, de las jornadas culturales celebradas en Autillo de Campos, dedicadas a la Proclamación de Fernando III el Santo como Rey de Castilla. Si José Javier Esparza abordó los aspectos morales y espirituales relacionados con la figura de San Fernando, Don Félix Martínez Llorente, catedrático de Historia del Derecho por la UVA, realizó un completísimo repaso tanto de su vida, como de todo lo relacionado con su legado cultural y político.


Con un amplio repaso a las circunstancias históricas que precedieron el nacimiento de Fernando III, Martínez Llorente recordó lo difícil que era a su nacimiento, que el joven príncipe llegara a reinar tanto en León como en Castilla; pues además de nulidad del matrimonio de sus padres (Alfonso IX y berenguela), tenía por delante en ambos reinos príncipes herederos mayores que él. Aún así, su madre se dedicó con afán en su educación, lo cual fue clave cuando las circunstancias de la vida acabaron poniéndolo el primero en la sucesión de ambos reinos. Continúo Don Félix recordando las circunstancias que desencadenaron en la Proclamación de Autillo de Campos, recalcando que Fernando III ya salió siendo Rey de la villa, aunque como era preceptivo debía ser reconocido por los concejos, curia y nobleza en cortes (se recalcó que las cortes de Castilla fueron anteriores a las de León en varios años); lo cual ocurrió en Valladolid seguramente el dos de julio de ese mismo año de 1217. 


La segunda parte de la conferencia la dedicó Martínez Llorente a repasar el legado administrativo, cultural y gubernativo de San Fernando. Respecto a la parte administrativa, se recordó que durante su gobierno el rey se apoyó de manera decisiva en las merindades, las cuales a su vez eran administradas por la figura de los "merinos" quienes ejercían el poder real en su ausencia. También llamó la atención, sobre la capacidad del Rey para conseguir que durante su gobiernos apenas se registrasen conflictos con la nobleza (exceptuando los iniciales con los Lara). Respecto al legado cultural, Félix Martínez hizo hincapié en la arquitectura que se desarrolló en su tiempo, poniendo como ejemplos máximos las construcciones de las catedrales de León, Burgos o Toledo. Y en lo que respecta al plano gubernativo y legislativo, se recordó que San Fernando, calificado por Martínez Llorente como el último gran Rey medieval, aunque ordenó y abrió el camino hacia la creación de un estado organizado, siempre puso más interés en ser justo con sus súbditos, y leal con sus deberes como Rey cruzado.


Tras la conferencia, un turno inacabable de preguntas por parte del numeroso público presente alargó el acto hasta más allá de las dos horas, lo cual demuestra que en ciertos españoles (a pesar de los pesares) aún se mantiene el interés y la ilusión por conocer nuestra historia y gloria. Para finalizar, dar las gracias a Don Félix Martínez Llorente por su amable presencia y brillante oratoria, con la cual creemos que hemos completado un dignísimo "Mayo Fernandino" dedicado al VIII centenario de la Proclamación de Fernando III el Santo como Rey de Castilla en Autillo de Campos.

Conferencia sobre la Proclamación de Fernando III el santo en Madrid

En la tarde del viernes 26 de mayo, la A.C.T. Fernando III el Santo organizó un acto en la Casa de Palencia en Madrid, para presentar el Centenario de la Proclamación de Fernando III el Santo como rey de Castilla. Hechos que se conmemorarán en Autillo de Campos el próximo 10 de junio.



Ante un público entregado, el profesor de la UNED Luis Manuel Ruiz Virumbrales recordó los hechos acaecidos en Autillo donde Doña Berenguela conoció la muerte de su hermano, el rey Enrique I en el Palacio Episcopal de Palencia, lo que le convertía en reina. Así  mandó llamar rápidamente a su hijo el infante Fernando que se encontraba en la corte de León, quien se dirigió a Autillo donde Berenguela inmediatamente abdicó y se produjo la proclamación del joven Fernando como rey de Castilla.
A continuación, José Ángel Martín, licenciado en Historia y miembro de la A.C.T. Fernando III el Santo realizó un recorrido por las actividades llevadas a cabo por esta asociación en Autillo desde el año 2014 y presentó los actos del centenario que a la tradicional ofrenda floral, lectura de manifiesto y representación de la Proclamación, incluyen la presentación de un sello de correos conmemorativo, una cena medieval y un concierto a cargo del grupo Carrión Folk. Como otros años habrá una feria gastronómica de Alimentos de Palencia, una velada musical y una conferencia histórica que pronunciará José María Pérez "Peridis". 

Félix Martínez Llorente en Autillo de Campos

Segunda conferencia del ciclo "Mayo Fernandino" con el catedrático y profesor de Historia del Derecho y de las Instituciones Españolas por la Universidad de Valladolid Don Félix Martínez Llorente, Quien impartirá una conferencia titulada "Gobierno y administración de la Corona de Castilla en tiempos de Fernando III (1217-1252)" , el sábado 27 de mayo a las 18,00 horas en el Ayuntamiento de Autillo de Campos.


Conferencia de José Javier Esparza en Autillo de Campos



El pasado 20 de mayo iniciamos en Autillo de Campos el “VIII Ciclo de Conferencias Mayo Fernandino”, dedicadas este año de forma especial al VIII Centenario de la Proclamación de Fernando III el Santo como Rey de Castilla, contando con la presencia del escritor y periodista José Javier Esparza.


Esparza ofreció una conferencia en el salón de plenos del Ayuntamiento de Autillo de Campos, -un centenar de personas abarrotaban la sala- en la que además de recordar las razones que concluyeron con la Proclamación de Fernando III el catorce de junio de 1217, ofreció una emocionante dialéctica sobre las consecuencias que para el futuro de España tuvo este hecho. El escritor recordó que en la vida a veces es obligado elegir un camino difícil, para así defender un modo de vida, una civilización, y eso fue lo que hizo en su momento San Fernando, dedicando su vida a partir de la Proclamación de Autillo a luchar frente al invasor musulmán, dejando a su muerte, casi completamente reconquistada España. Además,  Esparza, que a pesar de las actuales circunstancias, expresó su optimismo en el futuro; hizo hincapié en la necesidad que tenemos todos de elegir también hoy en día, entre lo que debemos hacer, por difícil que parezca, frente a la comodidad que inevitablemente nos lleva hacia la pérdida de la identidad, y la desaparición como civilización y nación. Así Esparza recordó que aunque los bárbaros nos parezcan detestables, tienen sus derechos para expandirse, y solo si nosotros somos conscientes de quiénes somos, y de donde venimos, podremos hacerles frente para evitar nuestra desaparición como civilización. Concluyó Javier Esparza la conferencia animando a los presentes a fijarse en las innumerables virtudes del rey Fernando III, para recoger su ejemplo y aplicarlo a nuestra propia conducta.


Tras la conferencia, innumerables preguntas afloraron entre el público, para después pasar a una interminable ronda de firma de libros por parte del escritor.  Una vez Esparza atendió al numeroso público asistente, le enseñamos el monumento a la Proclamación con el olmo (símbolo de la proclamación) que plantamos hace ahora tres años, así como la magnífica iglesia de Santa Eufemia donde se encuentra entre otras muchas joyas, una imagen del S. XIII de la Virgen de las Batallas, donada al pueblo por el propio rey San Fernando.


Desde nuestra Asociación, agradecemos al Ayuntamiento de Autillo de Campos su generosidad, sin la cual no sería posible llevar a cabo los actos programados por la A.C.T. Fernando III el Santo, y por supuesto no podemos más que agradecer una vez más a José Javier Esparza tanto presencia, como sobre todo su cercanía y entrega ilusionada.

José Javier Esparza en Autillo de Campos

Comenzamos el ciclo de conferencias "Mayo Fernandino" con el escritor y periodista José Javier Esparza, Quien impartirá una conferencia sobre la Proclamación de Fernando III como Rey de Castilla en Autillo de Campos el catorce de junio de 1217.


Honor a la Patria!!!


"Dios nos conservó la victoria, y premió el esfuerzo perseverante dándonos el destino más alto entre todos los destinos de la historia humana: el de completar el planeta, el de borrar los antiguos linderos del mundo. Un ramal de nuestra raza forzó el cabo de las Tormentas, interrumpiendo el sueño secular de Adamastor, y reveló los misterios del sagrado Ganges, trayendo por despojos los aromas de Ceilán y las perlas que adornaban la cuna del sol y el tálamo de la aurora. Y el otro ramal fue a prender en tierra intacta aún de caricias humanas, donde los ríos eran como mares, los montes, veneros de plata, y en cuyo hemisferio brillaban estrellas nunca imaginadas por Tolomeo ni por Hiparco. 
Dichosa edad aquélla, de prestigios y maravillas, edad de juventud y de robusta vida. España era o se creía el pueblo de Dios, y cada español, cual otro Josué, sentía en sí fe y aliento bastante para derrocar los muros al son de las trompetas o para atajar al sol en su carrera. Nada parecía ni resultaba imposible; la fe de aquellos hombres, que parecían guarnecidos de triple lámina de bronce, era la fe, que mueve de su lugar las montañas. Por eso en los arcanos de Dios les estaba guardado el hacer sonar la palabra de Cristo en las más bárbaras gentilidades; el hundir en el golfo de Corinto las soberbias naves del tirano de Grecia, y salvar, por ministerio del joven de Austria, la Europa occidental del segundo y postrer amago del islamismo; el romper las huestes luteranas en las marismas batavas con la espada en la boca y el agua a la cintura y el entregar a la Iglesia romana cien pueblos por cada uno que le arrebataba la herejía. 
España, evangelizadora de la mitad del orbe; España, martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio...; ésa es nuestra grandeza y nuestra unidad; no tenemos otra. El día en que acabe de perderse, España volverá al cantonalismo de los arévacos y de los vectones o de los reyes de taifas.
"

Historia de los heterodoxos españoles
Marcelino Menéndez Pelayo

VIII Centenario de la Proclamación de Fernando III el Santo como Rey de Castilla (1217-2017)


  El catorce de junio próximo se cumplirán ochocientos años de la Proclamación de Fernando III –con apenas dieciséis años– como Rey de Castilla en la pequeña localidad palentina de Autillo de Campos. Una efeméride así, es un enorme motivo de orgullo para Palencia, aunque durante mucho tiempo se ignoró lamentablemente por las gentes de nuestra tierra el histórico suceso, en que quién fue máximo referente en virtudes y buen gobierno dentro del marco de la amplísima –y en general gloriosa– historia de la monarquía católica hispánica, comenzase tan significado gobierno en nuestra preciosa e histórica Tierra de Campos.

  Para nuestra Asociación, la Proclamación de Autillo ha sido un desafío desde siempre. Comenzamos esta aventura plantando un olmo simbólico, recordando el que un día sirvió de testigo en el mismo lugar; y ahora, tras casi cinco años de esfuerzo -como pasa el tiempo- ver que llegamos al ansiado VIIIº Centenario con los numerosos deberes y desafíos que nos auto impusimos realizados, es motivo que nos llena de satisfacción. Apenas a un mes de la conmemoración, lo ocurrido junto a la fortaleza de los Señores de Girón en Autillo hace ochocientos años, ya no es un recuerdo ni una leyenda, sino un hecho reconocido que durante estos años de preparación nos hemos encargado de corroborar y ensalzar, contando para ello con algunos de los más serios historiadores y estudiosos de la actualidad.  Además, la localidad de Autillo, con su alcalde a la cabeza, confirma año tras año su ilusión y compromiso por engrandecer la jornada festiva con que cada mes de junio se conmemora la Proclamación Real.

  Quienes siguen las actividades de nuestra Asociación, a buen seguro conocen que dentro de nuestras posibilidades, hemos intentado como uno de los principales cometidos, dar a conocer la figura del Rey San Fernando allá donde se nos ha requerido, participando además de forma activa en cuantos homenajes o actos se realizan hacia su figura en diferentes rincones de España. Y es que Fernando III el Santo no fue simplemente un Rey de Castilla y de León; es por derecho el símbolo del Caballero ejemplar, del hombre culto, justo y valiente hasta lo heroico y del santo ejemplarizante; pero sobre todas sus virtudes sobresale la del Rey ocupado y preocupado por el bienestar de todos sus súbditos. Hoy, un tiempo en que carecemos casi por completo de referentes, su figura gigante ha de ser nuevamente, como lo fue antaño; la que nos guíe y ayude a discernir el verdadero camino a seguir en todos y cada uno de esos desafíos que tenemos, y que nos tememos, solo son preámbulo de los que a buen seguro han de venirnos por delante en los próximos años.

  Esta Primavera, desde nuestra Asociación hemos trasladado nuestro ciclo cultural que cada mes de mayo realizamos, y al que simbólicamente llamamos “Mayo Fernandino”, hasta la localidad de Autillo de Campos para así completar en lo posible los actos conmemorativos programados. Para ello, contaremos en este preámbulo primaveral con dos primeros espadas como son el escritor y periodista Don José Javier Esparza, quien el próximo veinte de mayo nos deleitara a buen seguro con una conferencia recordando la Proclamación del rey Fernando III; posteriormente, Don Félix Martínez Llorente, catedrático y profesor de Historia del derecho y las Instituciones Españolas por la Universidad de Valladolid, impartirá el sábado 27 de mayo una más que interesante conferencia sobre el gobierno y la administración territorial en la Corona de Castilla durante el reinado de Fernando III.

  Para finalizar los actos de este simbólico año, el sábado diez de junio, y organizada junto con el Ayuntamiento de Autillo de Campos, y con la colaboración de la Diputación de Palencia, volveremos a celebrar con numerosos actos la Proclamación de Fernando III el santo con la tradicional jornada cultural y festiva, en la pequeña localidad terracampina.

  Huelga decir como conclusión, que esperamos sinceramente la presencia durante estas jornadas de todos aquellos amigos y simpatizantes de nuestra Asociación, y especialmente en la jornada del diez de junio contar con la presencia en tierra castellana de todos aquellos que vengan desde lugares lejanos, pues entre todos hemos de recuperar nuestra historia y símbolos. Nos va el futuro en ello. 


Las medidas de la Junta de Castilla y León contra la plaga de topillos agravará sus consecuencias


El pasado día 14 de marzo se publicaba una Resolución de la Dirección General de Producción Agropecuaria e Infraestructuras Agrarias dependiente de la Consejería de Agricultura de Castilla y León, donde se ampliaba el número de zonas a envenenar para impedir, al parecer, la plaga de topillo (Microtus arvalis) bajo el eufemismo de "como medida fitosanitaria la aplicación localizada y selectiva con producto rodenticida formulado con bromadiolona para la prevención y control de la plaga del topillo [...] en el territorio de Castilla y León."
Por desgracia como desarrolla muy bien don Rafael Gambra, la opinión pública es equiparada e identificada con la sacrosanta Voluntad general, de donde emanan todas las gracias.[i] Hay apremio desesperado, y desesperante, que ejercen los mal llamados sindicatos agrarios, como grupos de presión, atormentados, ante la acuciante crisis del campo español. Que ven a la desesperada, como las imposiciones e intimidaciones de un sistema inicuo como el liberal en un mundo globalizado, es una solución rápida y factible para sus problemas.
Mientras esa gobernanza estéril, y su prolongación que es la Junta (de la mal llamada) Castilla y León, se limita a emitir órdenes sin «aportar datos que muestren que estamos en situación poblacional de plaga y con afán por continuar ocultando información» como han declarado desde las asociaciones conservacionistas, está  poniendo parches y haciendo una campaña de desinformación ante la opinión pública de una medida contraproducente.
El topillo campesino(Microtus arvalis) es una especie de roedor cuya forma de crecimiento poblacional es en J o exponencial. Eso quiere decir que la población está muy poco controlada por factores externos, por lo que tiende a crecer en progresión geométrica hasta que acaba los recursos o surge alguna limitación.[ii] Con esto queremos decir, si esta especie medra es gracias a los excepcionales factores ambientales surgidos de la industrialización de la agricultura en las últimas décadas. Añadido al descenso brusco de las especies depredadoras que por otros tantos casos, hace que la población se dispare de forma cíclica con una repetición mucho más frecuente de lo normal.
Desde la Comunión Tradicionalista, se insiste en que las prácticas tradicionales del campo y el respeto por conservar a los depredadores naturales son el mejor medio para impedir "esta plaga" que merma la productividad del campo de la submeseta norte. Hay que comprender que la necesidad por respetar y proteger la naturaleza es el único medio posible para que el Hombre pueda crecer en virtud y conectado con aquellos elementos que le unen a la tierra, social y espiritualmente. Volver a envenenar nuestros paisajes, es envenenar a nuestra Patria. Reincidir en estos errores muestra como la despreocupación que tiene el Estado liberal por la salud y bienestar de los habitantes es digna sucesora de los peores acontecimientos desamortizadores de los siglos XIX y XX. Y que el Sistema sólo contabiliza como meros números de una ecuación utilitarista a las personas y al resto de especies. Así,  lo único que se está consiguiendo es que se prolongue y agrave el deterioro y desequilibrio en los sistemas agrícolas afectados. El veneno (bromadiolona) una vez introducido en los ecosistemas es muy persistente y difícil de eliminar[iii] por lo que entra en la cadena trófica. Es decir, se genera una red de envenenamientos en cadena que lo único que consiguen se sembrar muerte y no atajar de manera definitiva el aumento de población de topillo que podrá seguir alimentándose y reproduciéndose de la misma forma. Es paradójico, pero se están eliminando a las propias especies que se alimentan del topillo (mueren sus predadores). Y no sólo eso, sino incluso otras especies, parte de la riqueza de nuestro patrimonio natural, las cuales son tan necesarias como el topillo o el ratonero para la pervivencia de la vida silvestre. Desastre ecológico asegurado para los Reinos de León y Castilla La Vieja.

Ramiro Sánchez De Cueto

Para saber más y luchar contra esto, hay alternativas:
http://www.venenono.org/ y el Programa Antídoto
- Teléfono SOS VENENO (900 713 182), línea gratuita de ámbito nacional, que sirve para la denuncia de casos de veneno.



[i] Gambra, Rafael. (1985) La Democracia como religión
[ii] Fuentes Yagüe, J.L. (1996) Conceptos de Ecología. Mº de Agricultura, Pesca y Alimentación (Madrid) ISBN: 84-491-0264-2 NIPO:  251-96-020-5, p. 7

[iii] World Health Organization (WHO/OMS) Promotion of Chemical Safety Unit. Food and Agriculture Organization of U.N. (FAO) (1996)  WHO/FAO data sheet on pesticides. no.88, Bromadiolone, p. 3