La turbulenta sucesión de Alfonso VIII


Nuevo podcast de la "Tertulia de la Historia" de la A.C.T. Fernando III el Santo, en el que Ricardo Botín y Luis Carlón repasan los hechos ocurridos en el Reino de Castilla desde la Batalla de Las Navas de Tolosa, en 1212, hasta la Proclamación de Fernando III el Santo como rey de Castilla en Autillo de Campos en el año 1217.

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"Don Sancho reina en Castilla"


Don Sancho reina en Castilla, / Alfonso, en León su hermano;
Sobre cual habrá ambos reinos / Muy gran lid han levantado.
Junto al río de Carrión / los reyes han batallado;
De sus gentes mueren muchas / Don Sancho perdiera el campo,
Y huyera de la batalla, / triste iba y muy cuitado.
Alfonso mandó a su gente / Que no maten a los cristianos;
Gran mancilla tiene de ello / Del rompimiento pasado.
Rodrigo Díaz de Vivar, / Ese buen Cid afamado,
A don Sancho su señor / Estábalo conhortando;
Díjole: -"Rey y señor, / Verdad es lo que os fablo,
Y es que las gentes gallegas, / Están con el vueso hermano,
Ahora están bien seguras / En sus posadas folgando,
Y no se temen de vos / Ni de los de vueso bando.
Faced volver los que fuyen, / Ponedlos sobre esa mano,
Y tras el alba venida / Con esfuerzo denodado
Ferid en todos muy recio / Leoneses y galicianos,
Y con muy fuerte, a sobrebienta / Con ánimos esforzados
Ca ellos ha por costumbre / Cuando ganan algún campo
Alabarse de su esfuerzo / Y escarnecer al contrario,
Y como gastan la noche / en placer y agasajando,
Dormirán por la mañana / Como homes sin cuidado;
Y vos buen rey venceréis / Y quedaréis bien vengado."
Muy bien le pareció al rey / Lo que el Cid le ha aconsejado;
El rey con todas sus gentes / Firieron en los contrarios,
Unos matan, otros prenden / Todos son desbaratados;
Prendieron al rey Alfonso / En un templo consagrado,
Cuando vieron los leoneses / Su señor aprisionado,
Pelean muy fuertemente, / Prendieron al rey Don Sancho,
Y catorce caballeros / Lo llevan a buen recaudo.
El buen Cid cuando lo vido, / En su alcance es ya llegado,
Y díjoles: "Caballeros, / Soltad mi señor de grado,
Darvos he yo a don Alfonso / De quien erades vasallos."
Respondieron los leoneses / Al de Vivar afamado:
-"Ruy Díaz volveos en paz, / sino iréis aprisionado
Con vuestro señor el rey / Que con nusco aquí llevamos."
Gran enojo tomó el Cid / De lo que habían hablado:
Peleó con todos ellos, / Y a su señor ha librado.
Los trece deja vencidos, / El uno se había escapado.
A Burgos llevaron preso / A Alfonso del rey hermano,
Por el gran esfuerzo y fechos / De aqueste Cid castellano.

Lorenzo de Sepúlveda
Romances nuevamente sacados de las historias antiguas de la Crónica de España, Amberes (1551)

El Señorío de Poza en el Monte del Rey

Estado de Poza

No cabe duda de que las piedras nos hablan con mucha más autoridad que la mayoría de las personas; pero para poder comprender lo que nos transmiten, es preciso observarlas con el corazón para así reconocer en ellas la memoria que nos transmiten. Haciéndolo así, entenderemos, sin que nada ni nadie nos turbe el conocimiento, lo que en verdad un día fuimos, y de este modo recuperar lo que en verdad debemos ser.
La Historia de España está escrita en las piedras de sus castillos, iglesias, cruceros, murallas blasones, lápidas y monumentos; y es así en tanto que todos los pueblos que pasaron a lo largo del tiempo por la Península Ibérica nos dejaron su legado cultural, siendo la Roma cristiana quien finalmente logró forjarnos el trascendental sentido que nos unificó como pueblo. Y ese sentido, se transformó en destino esencial desde aquel glorioso día en que el rey Don Pelayo se levantará con la Cruz en Covadonga frente al invasor extranjero.
Para quienes como el que suscribe estas líneas, hemos tenido la dicha de ser castellanos y vivir en sus tierras, las piedras de nuestro pasado forman parte del paisaje cotidiano. Personalmente, desde muy joven siempre me sentí atraído por la mística que desprenden, hasta el punto de aprender a “escucharlas”, y es quizá en buena parte por ello que entiendo el mundo de manera diferente a la mayoría de mis contemporáneos. Sin duda, en este mundo posmoderno donde la búsqueda de la belleza, la justicia y la virtud, parecen haber perdido su sentido, las piedras de nuestra tierra nos recuerdan cual sigue siendo nuestro destino y deber. Sirva como ejemplo de este sentir, una pequeña parte del pasado que desde muy joven me transmitieron las viejas piedras del lugar en que nací.


 Fue durante la etapa que transcurrió entre finales del siglo XIII, desde el nombramiento del séptimo Señor de Rojas, Don Juan Rodríguez de Rojas, como primer Señor de Poza, y el nombramiento de Don Juan de Rojas y Rojas -ya en el siglo XVI- como primer Marqués de Poza, cuando se configuró la actual estructura arquitectónica del caserío del Monte del Rey, nombrado generalmente como “castillo” en las crónicas y mapas antiguos, y que a buen seguro albergó en numerosas ocasiones a los diferentes reyes de Castilla que durante este tiempo fueron, dando así nombre al lugar.

 Si bien el extenso monte que comprendía dicha propiedad en la época, así como numerosos territorios de las actuales provincias de Palencia y Burgos, pertenecían a la casa de Rojas al menos desde el siglo X, es durante el tiempo en que gobiernan los Señores de Poza (Señorío originario de la localidad de Poza de la Sal en la comarca burgalesa de La Bureba), cuando establecen en el Monte del Rey, uno de sus palacio-fortalezas principales; produciéndose así durante ese tiempo algunos de los hechos históricos más significativos ocurridos en el lugar. Actualmente, aún se pueden contemplar en el Monte del Rey tanto el viejo caserón principal construido seguramente durante el gobierno del tercer Señor de Poza, así como la pequeña iglesia consagrada a San Bruno, y que fue añadida al “castillo” en el siglo XVI, ya en época del marquesado de Poza.

 Las antiguas crónicas heráldicas, nos indican que el primer Señor de Poza fue Don Juan Rodríguez de Rojas (nacido en 1285), quien además ostentaba los títulos de séptimo Señor de Rojas, Señor de Pedrajas, Justicia Mayor de la Casa del Rey y Adelantado Mayor de Castilla. Este Juan Rodríguez, fiel colaborador del rey Sancho IV el bravo, casó con Doña Urraca Ibáñez de Guevara, matrimonio del cual nacieron Martín Ruíz de Rojas, Juan Ruíz de Rojas, Ruy Ruíz de Rojas y Hernán Ruíz de Rojas.
 El segundo Señor de Poza fue Don Lope Díaz de Rojas (nacido hacia 1310), quien además era Señor de Rojas, Merino Mayor de Guipúzcoa, Prestamero Mayor de Vizcaya y Adelantado Mayor de la frontera. Fiel colaborador del rey Pedro I de Castilla, casó con Doña Sancha de Velasco, de cuyo matrimonio nacieron Ruy Díaz de Rojas, Sancho Sánchez de Rojas y Sancha Díaz de Rojas. 
 Don Sancho Sánchez de Rojas (nacido sobre 1330) fue el tercer Señor de Poza, siendo probablemente durante su gobierno cuando se construyó el “castillo” del Monte del Rey. Este Sancho, que ganó fama en vida combatiendo a los moros de Granada, casó con Doña Juana de Toledo, naciendo de esta unión Lope Sánchez de Rojas y Sancha García de Rojas. Su hijo Don Lope no llegó a ser Señor de Poza, al morir antes que su padre, pero es posible que el escudo de la Casa de Mendoza que se conserva pertenezca a su esposa Doña María, hija de Pedro González, Señor de Mendoza y Mayordomo del rey Juan I de Castilla.
 Doña Sancha González de Rojas (nacida sobre 1360) fue la cuarta Señora de Poza. Mujer de recio carácter castellano, casó con Don Diego Fernández de Córdoba, Mariscal de Castilla y Señor de Baena con quien se encuentra enterrada en la Real Colegiata de San Hipólito de Córdoba. De este matrimonio nacieron Juan Rodríguez de Rojas, Pedro Fernández de Córdoba y Sancho de Rojas, quien fuese obispo de Astorga y Córdoba.
 A la muerte de Sancha, la sucedió como quinto Señor de Poza su hijo mayor Don Juan Rodríguez de Rojas (nacido sobre 1380), quien sirvió lealmente a los reyes Juan II y Enrique IV de Castilla. Contrajo matrimonio con Doña Elvira Manrique de Lara, naciendo del enlace Gómez Manrique de Rojas, Mencía de Rojas, Diego de Rojas, Sancha de Rojas y Marina de Rojas.
 En 1493, Don Diego de Rojas y Manrique de Lara (nacido sobre 1430) sucedía a su padre como sexto Señor de Poza. Casó con Doña Catalina de Castilla -nieta de Pedro I el cruel-, y de cuyo enlace nacieron Catalina de Rojas, María de Rojas y Elvira de Rojas.
 Doña Elvira Manrique de Rojas (nacida hacia 1460), fue la séptima Señora de Poza, contrayendo matrimonio con Don Diego de Rojas Pereira, a la sazón Señor de Monzón y Cabía. De este enlace nacieron Juan de Rojas, Isabel de Rojas, María de Rojas y Mencía de Rojas.
 Don Juan de Rojas y Rojas (nacido sobre 1485 en Monzón de Campos), fue el octavo y último Señor de Poza, y por lo tanto primer Marqués de dicho nombre, además de ostentar los títulos de Señor de Monzón y de Cabía. Obtuvo el título de marqués en 1530 a manos del rey Carlos I de España, en agradecimiento a su lealtad durante la guerra de las comunidades de Castilla; siendo en esta época -septiembre de 1527- cuando las crónicas flamencas recogen la presencia del ya Emperador -con quien Don Juan mantenía una estrecha amistad- en el Monte del Rey durante varias semanas.

Luis Carlón Sjovall (9-08-2016)

Santiago Apóstol, Patrón de España

Santiago Matamoros en la Iglesia de Santiago de Carrión de los Condes (Palencia)

Tú que fuiste hombre de carácter y ambicioso, ayúdanos a ser fuertes en la fe y en ambicionar los bienes del cielo.

Tú, el primero en derramar la sangre por Cristo, ayúdanos con más radicalidad, a volcarnos por el Evangelio.

Tú, predilecto del Señor, enséñanos a vivir más unidos a Él.

Tú, que valientemente te acercaste hasta España, empújanos a llevar el mensaje de salvación a todos los rincones de nuestra Patria.

Tú, que en el camino hacia el corazón de los hombres, encontraste la ayuda prodigiosa de Santa María, que sea Ella, también, el Pilar para fortalecer nuestra fe.

Tú, que te aventuraste a sembrar en el final de la tierra, haz que no tengamos miedo para seguir siendo portadores y anunciadores de Cristo.

Tú que dejaste caer la semilla en el surco de nuestra tierra sé nuestro patrón para desarrollar y dejar la huella de Jesús en los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

Tú, que en el Campo de las Estrellas de Galicia sigues brillando con singular fuerza, ayúdanos a destellar por la fuerza de nuestras palabras, por el testimonio de nuestras obras y por la grandeza de nuestra fe.

Tú, que bebiste el trago amargo del cáliz del Señor, levántanos cuando, en el afán evangelizador, nos asolen las pruebas o pesen las cruces.

Tú, que eres punto final de un Camino: conviértenos en puentes entre Dios y los hombres, en estrellas que iluminen la noche oscura en senderos que lleven al encuentro con Jesús, en posadas donde los corazones descansen, en horizonte de un mañana mejor, en palabra oportuna frente al desaliento y la desesperanza.

Y, si en los atajos inciertos y traicioneros de la vida, nos perdemos, confundimos o nos aturdimos, indícanos con tu mano y, ante el Espíritu Santo, intercede para que volvamos a la amistad con Jesucristo.

Conferencia de Antonio Villegas



El pasado 17 de Junio, en el Centro Social Blanca de Castilla de Palencia, contamos con la presencia del escritor malagueño Antonio Villegas, quien presentó sus últimas obras “Ni un pedazo de tierra sin una tumba española” y “Hierro y Plomo, cuentos de los tercios viejos”, en los que recoge en forma de pequeños relatos algunas de las epopeyas históricas de la milicia española a lo largo de los siglos.
Antonio Villegas, quien fue militar profesional durante doce años, llegando a participar en numerosas misiones de carácter internacional,  comentó durante la presentación la necesidad de recordar a las nuevas generaciones la gloriosa historia de España, manifestando su especial interés en recoger en estos dos libros las gestas llevadas a cabo especialmente por los soldados que formaron la base de nuestros ejércitos, ya que la mayor parte de las veces han sido los grandes olvidados en los relatos históricos.
En “Hierro y Plomo, cuentos de los tercios viejos”, el autor se centra en las hazañas llevadas a cabo especialmente en Europa en los siglos XVI y XVII por los tercios españoles; mientras que en “Ni un pedazo de tierra sin una tumba española”, Villegas recoge relatos heroicos de diferentes cuerpos militares españoles desde la Reconquista hasta el tiempo contemporáneo.


                                                                                                            


Desde la A.C.T. Fernando III el Santo agradecemos a Villegas su presencia y camaradería con todos los presentes, así como a los amigos de la editorial Glyphos, por su compromiso en sacar a la luz la verdadera Historia de España.

Manifiesto "Proclamación de Fernando III el Santo como rey de Castilla 2016"

                             
                  MANIFIESTO 2016 
       "PROCLAMACIÓN DE FERNANDO III EL SANTO" 
          

  En este preciso lugar, en las afueras de Autillo de Campos, a extramuros de la fortaleza como bien nos recuerdan las crónicas, junto a la vieja ermita y bajo un imponente olmo, fue Proclamado Rey de Castilla Fernando III el Santo el día 14 de Junio de 1217.
 
  Hoy, 799 años después, con la natural humildad del pueblo castellano, pero también con el orgullo de quienes se saben hijos de una tierra de reyes, forjadora de héroes y santos y leal a sus tradiciones; nos reunimos en el recientemente inaugurado “Parque de Fernando III el Santo”, junto a la Placa que recuerda la Proclamación, y el nuevo olmo plantado hace dos años; símbolos de la gloriosa efeméride aquí sucedida,  rindiendo el justo homenaje al Rey Fernando III el Santo, así como a su madre y mentora, la Reina Doña Berenguela, quién cedió el trono a su hijo primogénito tras ser también en este preciso lugar, y ese mismo día, proclamada Reina de Castilla.
 
  Confirmamos así, que Fernando III el Santo era ya Rey de Castilla, cuando en la mañana del 15 de Junio de 1217 abandonó Autillo en dirección a Palencia; aunque se tuviesen que esperar algo más de dos semanas para que el día dos de Julio de ese mismo año fuese reconocido como tal por las Cortes del Reino, y coronado a continuación –seguramente al día siguiente- en la iglesia de Santa María de Valladolid.
 
  Aún no contaba con 16 años el joven príncipe cuando aquí fue proclamado rey, (pues nació con casi toda seguridad dentro de la primera decena de agosto del año 1201), comenzando entonces uno de los reinados más gloriosos de la Historia de España. Tras unos primeros años dedicados a la pacificación del Reino, Fernando III se convirtió en el gran paladín de la Reconquista Española (recordemos que conquistó los reinos de Córdoba, Jaén y Sevilla, además de dominar en régimen de vasallaje los de Murcia y Granada); administrando con templanza y determinación el legado heredado de su abuelo el rey Alfonso VIII tras la victoria sobre el Imperio Almohade en la Batalla de Las Navas de Tolosa. También debemos recordar que fue durante su gobierno cuando se unificaron definitivamente los Reinos de León y Castilla bajo una misma Corona en el año 1230; que promovió la traducción del Fuero Juzgo, e impuso el castellano como idioma oficial de sus reinos en sustitución del latín; o que durante su reinado se promovió como nunca antes el arte y la cultura, siendo el reinado de su hijo Alfonso X el Sabio un buen ejemplo de ese renacimiento que fecundó Castilla aquella gloriosa primera mitad del Siglo XIII. El rey Fernando III de Castilla falleció en Mayo de 1252 en Sevilla, dejando tras de sí un inigualable legado como gobernante, que unido a su inquebrantable moralidad y afán de justicia en todo, acabó llevándolo a los altares en el año 1671.
 
  El inigualable reinado de San Fernando comenzó aquí, en la Tierra de Campos palentina, en esta localidad de Autillo de Campos; población donde el sentimiento de compromiso con su legado histórico siempre ha existido; aunque la incomprensión y dejadez tan propia de la Castilla contemporánea, pareció olvidar durante un tiempo su importancia. A partir de ahora, y ya con la vista puesta de manera especial en el VIII Centenario de la Proclamación de Fernando III el Santo como Rey de Castilla, a celebrar el año próximo, reafirmamos la convicción de que nunca más ha de extraviarse el recuerdo de lo aquí sucedido una lejana Primavera de 1217.                                        
      A.C.T. Fernando III el Santo de Palencia

Festividad de San Fernando 2016



El 12 de octubre de 2006, un grupo de jóvenes palentinos, decidimos fundar la Asociación Cultural Tradicionalista Fernando III el Santo - los dos primeros años bajo el nombre de Asociación Cultural Juvenil- ante la necesidad que sentíamos de aportar nuestro esfuerzo e ideales desde Palencia, en la defensa de la cultura, religión y tradiciones propias de nuestra Patria; principios que sentíamos usurpados, amén de mancillados, por traidores y enemigos. Una vez comprometidos en el proyecto, y elegido el nombre del Rey más grande de la Historia de nuestra Patria como Patrón e imagen de la Asociación, nos dispusimos al obligado “papeleo” que retrasó el nacimiento de esta hasta principios del año 2007. Por lo tanto, el próximo año nuestra Asociación cumplirá su décimo aniversario de vida como Asociación Cultural Fernando III el Santo. Elegimos un nombre, y por lo tanto patronazgo, que obligaba una responsabilidad que aceptamos, y que a la larga tanto nos ha enseñado y empujado en los proyectos que desde el principio nos propusimos. Muchos son los éxitos de la Asociación en estos diez años, y muchas –como no puede ser de otra manera cuando se da la cara- las decepciones; pero como las alegrías en el alma cristiana pueden más que las penas, nos quedamos con las experiencias, conocimientos y amistades que hemos logrado. Y de todo ello, de lo conseguido, nuestro mayor orgullo es sin duda haber llegado este treinta de Mayo a celebrar por décimo año consecutivo la Misa por San Fernando en su Capilla de la Catedral de Palencia. Parece que fue ayer cuando la celebramos por vez primera, teniendo que sortear con más ilusión que conocimiento los impedimentos e incomprensiones que por querer recuperar una ceremonia religiosa que durante siglos fue costumbre en todos los rincones de España -no siendo Palencia diferente en esta tradición eucarística-, nos encontramos. Por el contrario, agradecemos especialmente la colaboración y amabilidad de Don Ignacio, sacristán de la Catedral, y del Padre Don José Alonso Bustillo, quien con tanto cariño ofició durante años la Misa de San Fernando. Pero no debemos conformarnos, y por ello nuestra Asociación, independientemente de los muchos o pocos que seamos, tiene por principio básico recuperar las tradiciones; y con esa premisa, este año hemos contado con la presencia del Padre Don José Ramón García Gallardo, con quien hemos tenido la oportunidad de ofrecer a Palencia una bellísima Misa Tradicional; entendiendo desde nuestra Asociación que es lo apropiado en una jornada tan simbólica como es la Festividad de San Fernando.

Imposición al Padre García Gallardo de la insignia de honor de la A.C.T. Fernando III el Santo 
Raúl Pérez recibiendo el Premio San Fernando 2016
Este año, nos reunimos de nuevo un grupo de socios y amigos de la Asociación, acompañados de palentinos enterados de la celebración, en la Catedral de Palencia, con la ilusión de honrar a Fernando III el Santo en su Festividad. Una vez concluida la Misa impartida por el Padre García Gallardo en la Capilla de San Fernando, se celebró una cena de hermandad en el restaurante “La Traserilla”, a la que también asistieron algunos correligionarios del Círculo Carlista Antonio Molle Lazo llegados desde Madrid. Tras la cena, Luis carlón, Presidente de nuestra Asociación, pronunció un discurso en el que recordó algunas de las muchas virtudes de San Fernando, así como la relación que el Santo Rey sostuvo, especialmente en su infancia y juventud con la Palencia de su tiempo; para finalizar arengando a los presentes a no desfallecer en la defensa y divulgación de los ideales propios de nuestra Patria. Posteriormente, el Padre García Gallardo dirigió un emotivo llamamiento a la persistencia en nuestra fe, principios y tradiciones; recordando que ese es el único camino de vida justa y salvación eterna. Finalmente, el socio Juan Andrés Oria de Rueda, recordó lo mucho conseguido estos años, y lo necesario que es no desfallecer en el empeño, a pesar de las trabas e incomprensiones.  Finalizó la velada con la entrega a Don Raúl Pérez Díaz del Premio San Fernando 2016; distinción con que la A.C.T. Fernando III el Santo premia al socio que más se haya destacado durante el último año en colaborar en el éxito de la misma.


Como siempre, y para finalizar, nuestro agradecimiento a todos aquellos que hacen posible que ideas como las que representa nuestra Asociación, tan diferentes en tantos aspectos a las que propone el mundo posrevolucionario contemporáneo, se vayan consolidando año tras año. En su fortaleza y crecimiento nos va nuestra libertad y el resurgir de España.


Festividad de San Fernando en Palencia


Capilla de San Fernando de la Santa Iglesia Catedral de Palencia
 No hace aún mucho tiempo, la fecha del treinta de Mayo era una de las señaladas por los españoles en el calendario litúrgico como de obligado precepto, siendo así que se sentía en cada rincón de nuestra Patria la figura del rey San Fernando, como el símbolo indudable de justicia, generosidad y valentía. Su lema en vida, “De la Lealtad y la Nobleza” no fueron palabras huecas en su boca, sino el obligado deber de toda una vida, que desde bien joven prendió en su alma, en gran parte gracias al ejemplo que le inspiró su querida madre la Reina Doña Berenguela; y que con el paso de los años, fraguó en el amor hacia su figura de todo un Reino, a la sazón principal benefactor de sus virtudes tanto humanas como divinas.

 Más no solo de ilusa bondad vive el hombre; y a veces, cuando las circunstancias lo exigen, la verdadera bondad ha de revestirse de carácter guerrero. San Fernando fue un Rey guerrero sin lugar a dudas; y es que desde su Proclamación como Rey de Castilla, aquel glorioso catorce de Junio de 1217 en la localidad palentina de  Autillo de Campos, hasta su muerte en Sevilla el treinta de Mayo de 1252, el rey San Fernando tuvo que hacer frente muchas veces por la vía armada a innumerables enemigos, en pos de un mundo mejor. Su reinado –iniciado siendo casi un niño- comenzó con un enfrentamiento que duró más de dos años frente a la levantisca familia Lara -en su tiempo la más poderosa de Castilla-, quienes pretendían en unión del rey Alfonso IX de León usurpar el poder que legítimamente le pertenecía al joven Fernando. Tras pacificar el Reino, se embarcó con afán inigualable en el gran proyecto de la Reconquista de España, dejando a su muerte -que le llegó asediando el Reino onubense de Niebla-, además de unificados ya para siempre los reinos de León y Castilla, las conquistas de los reinos musulmanes de Córdoba, Murcia, Jaén y Sevilla, además de la alianza en vasallaje del reino de Granada. Aún así, no fue San Fernando simplemente un Rey cruzado;  y por ello debemos recordar como ejemplos de ello que las catedrales de Burgos, Toledo, Valladolid o Sevilla se inician en su tiempo, se sustituye el latín por el castellano como idioma oficial del Reino, se traduce y actualiza el Fuero Juzgo, y además se apoyó especialmente el auge de las artes y las ciencias, siendo su hijo Alfonso X el Sabio un claro exponente de ello.

 San Fernando fue canonizado en Roma por el Papa Clemente X el siete de Febrero de 1671, tras un larguísimo proceso. Realmente, sabemos que ya en vida, Fernando III de Castilla fue reconocido como Santo por sus coetáneos, siendo proclamado incluso por el Papa Inocencio III como “Campeón invicto de Jesucristo”; y que tras su fallecimiento, comenzó una incesante peregrinación hacia su tumba sevillana, -allí se encuentra aún hoy su cuerpo incorrupto- que no ha cesado hasta nuestros días. Ya en el año 1590 el Papa Sixto V le concedió tratamiento de Santo, más su prematura muerte aplazó en casi un siglo el final del proceso de santidad. La indudable abnegación hacia la vida virtuosa del Santo Rey, respaldada en actos tan significativos como no combatir jamás frente a ningún Reino Cristiano, impedir sin reservas la herejía y el abuso de los poderosos del Reino, o el trato justo con que siempre distinguió a los musulmanes vencidos son hechos que prueban sobradamente su bondad de Santo. Como colofón a su vida, destacar que San Fernando no conoció la derrota en treinta y cinco años de reinado-, convirtiéndose así, en el más significado ejemplo de santo caballero cristiano; reconociéndolo incluso el Papa Inocencio IV al poco de morir el Rey, con las siguientes palabras;“tan rectamente anduvo Fernando por las veredas de los mandamientos, según común opinión, que debemos pensar que fue absuelto de sus humanas flaquezas”.

 Palencia fue en tiempos de San Fernando lugar importante para el Rey, pues aquí pasó parte de su primera infancia estudiando bajo el amparo de quien siempre fue fiel aliado, el obispo Tello Téllez, en la entonces incipiente Universidad palentina. No podemos dejar de recordar de nuevo, que fue en nuestra tierra donde fue Proclamado Rey de Castilla; concretamente en Autillo de Campos, donde de nuevo este año –será el sábado 11 de junio- se conmemorará tan grande efeméride en su 799 Aniversario.  Asimismo, también fue en Palencia, concretamente en el Monasterio de San Zoilo de Carrión de los Condes, donde contrajo San Fernando matrimonio con Doña Beatriz de Suabia, su primera esposa, el primero de Mayo de 1219. Como legado arquitectónico de su época, hoy nos quedan en Palencia construcciones tales como la iglesia de San Miguel o el pórtico del Convento de San Francisco, las cuales, ocho siglos después, siguen siendo símbolos referenciales de nuestra capital. En cuanto, y más concretamente, a la figura espiritual de San Fernando se refiere, recordar que España entera llenó sus templos de imágenes suyas tras la canonización, no siendo Palencia ajena a ese espíritu. Así, en la provincia encontramos hoy diferentes imágenes del Santo, destacando una preciosa vidriera en el Monasterio de San Andrés de Arroyo, o su imagen escultórica en la Iglesia de San Pedro Apóstol de Támara de Campos. Pero sin duda, es la Capilla de San Fernando de la Catedral de Palencia el más simbólico de los lugares de culto dedicados al Rey Santo en nuestra tierra. Ubicada en un lateral de la catedral, sobre la antigua Capilla de Santa Catalina de Alejandría, -cuya imagen aún se mantiene en su interior- en la actual Capilla de San Fernando destaca una imagen escultórica del siglo XVII, de aspecto renacentista, en la que el Santo Rey se muestra con sus tradicionales atributos -Espada Lobera y Orbis Terrarum-, presidiendo un retablo también del Siglo XVII, que decorado con cuadros de la escuela madrileña, marcan diferentes momentos de la vida del Santo. En este lugar tan especial, referente de nuestra fe, cultura y tradiciones, la A.C.T. Fernando III el Santo organiza cada treinta de Mayo una misa por el Rey San Fernando, Patrón de nuestra Asociación, y Copatrón de España.

30/05/2016 
Luis Carlón Sjovall
Presidente A.C.T. Fernando III el santo

Mayo Fernandino 2016

Entendemos desde nuestra Asociación, que aunque son muchos y variados los objetivos que nos planteamos, siendo la defensa de los principios tradicionales de nuestra Patria, así como el estudio y divulgación de la figura de San Fernando los principales; no es menos importante el compromiso con nuestra provincia, especialmente en cuanto a la defensa y divulgación de su historia, cultura, patrimonio y tradiciones se refiere. Con esta idea, hemos dedicado este año nuestro tradicional “Ciclo de Conferencias Mayo Fernandino” a analizar diferentes aspectos que en esta materia son de actualidad.

Benito Iglesias durante la conferencia en el Centro Social Blanca de Castilla
El viernes 20 de mayo, el periodista palentino Don José Benito Iglesias, presentó en el Centro Social Blanca de Castilla el libro “Aspectos inéditos del legado artístico de Victorio Macho”, recientemente ha publicado,  y en el que Iglesias repasa la vida y obra del insigne escultor Victorio Macho.
Durante la conferencia, el autor nos rememoró la vida de Victorio Macho, nacido en Palencia en 1888, comenzando por recordar que su amor por la escultura comenzó siendo un niño al conocer en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid parte de la obra del también genial escultor palentino Alonso Berruguete. A partir de ahí, y con apenas diez años de edad, Macho se trasladó a Madrid, donde perfeccionó sus dotes artísticas en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando.

Sagrado Corazón de Jesús, Cristo del Otero  (Palencia, 1931)
El artista, nos comentó Iglesias, se relacionó en la capital de España con los personajes más destacados de la cultura de la época, destacando su amistad con Benito Pérez Galdós y Miguel de Unamuno. Durante este periodo, Macho creó la parte más conocida de su obra, volviendo a Palencia a principios de los años treinta donde erigió el popularmente conocido como Cristo del Otero, sin duda su obra más emblemática. Al comenzar la Guerra Civil, el artista inició un exilio que le llevó primeramente a Francia, y posteriormente a Perú y Colombia, donde aún se mantiene buena parte de su obra monumental. En 1952, Macho volvió a España, instalándose de forma definitiva en Toledo, donde continúo creando hasta su muerte en 1966.

Monumento al Conquistador Sebastián de Belálcazar  (Santiago de Cali, 1937)
Así, este año se conmemora el cincuenta aniversario de su fallecimiento, y es buen momento para analizar si su figura es lo suficientemente reconocida. En Palencia a día de hoy, además de El Cristo del Otero, tenemos el monumento a Berruguete donado por el autor, además de una Piedad en la Diputación y un pequeño museo en las inmediaciones del Cristo del Otero. Además, el escultor palentino Luis Alonso, ha reproducido recientemente de forma genial en nuestra ciudad, algunas de sus obras más destacadas. Por otro lado, nos comentó Iglesias, en la que fue su casa en Toledo, conocida como “Roca Tarpeya” se encuentra gran parte de su obra, pero desgraciadamente, la poca difusión de su figura ha hecho languidecer el museo. El resto de la obra de Macho, de la que parte se encuentra en paradero desconocido, la podemos encontrar en las calles tanto de España como de América.

Sepulcro de Menéndez Pelayo (Catedral de Santander, 1956)
Desde nuestra Asociación, agradecemos a Benito Iglesias el gran trabajo realizado, especialmente en la catalogación y descubrimiento de buena parte de la extraviada obra de Macho. Finalmente, proponemos que la figura de Victorio Macho, sin duda el mejor escultor español de los últimos siglos, y asegurando que no es suficientemente conocida su figura ni siquiera en Palencia; debiera aprovecharse un aniversario como este para realzar su figura como uno de los símbolos culturales de nuestra tierra, además de imprescindible imagen a seguir para reavivar y perpetuar la magnífica tradición escultórica de nuestra tierra. 


El viernes 27 de Mayo, dedicamos la jornada a una doble conferencia analizando algunos de los problemas que afectan al mundo rural, y que en nuestra tierra se manifiestan fundamentalmente en una peligrosa despoblación y el consiguiente envejecimiento de sus habitantes; y por otro lado, en el endémico problema de la dificultad de mantener las infraestructuras y patrimonio histórico, en buena parte debido a la cantidad de municipios que marcan la geografía castellana, acentuado en el desarraigo cultural y religioso que muestran muchos de nuestros paisanos, así como la indolencia contemporánea hacía el natural patriotismo que han de tener los hombres para con su propia tierra. Por ello, y entendiendo que es precisamente en el mundo rural, donde de forma natural se ha de guardar el tarro de las esencias de nuestras tradiciones, desde nuestra Asociación abogamos por la defensa y recuperación de la vida rural como imprescindible antídoto frente al nihilismo y la decadencia tan propios del mundo urbano moderno.

José María Ruíz Ortega en un momento de su intervención
Comenzó hablando el periodista, divulgador y dirigente agrario Don José María Ruiz Ortega, quien es a la sazón, uno de los mayores conocedores de la vida en los pueblos de Palencia, así como un enamorado y ferviente defensor, de su historia, cultura y tradiciones. Don José María, nos habló de los cambios más significativos que se han producido durante las últimas décadas en la forma de organización de los agricultores y ganaderos, repasando desde las viejas Sociedades Agrícolas Católicas, sustituidas por las Cámaras Agrarias, hasta su actual desamortización de contenidos en favor de los actuales sindicatos agrarios; que de forma más politizada, son los que hoy en día realizan la labor de consulta y defensa para con los agricultores y ganaderos.  Además, Ruíz Ortega comentó innumerables anécdotas sobre los cambios que en la vida rural se han sucedido en los últimos años, siendo que en ocasiones, dichos cambios han traído evidentes mejoras;  y en otras muchas todo lo contrario.

Jesús Agúndez explicando con la ayuda de un panel la situación actual del castillo de Belmonte
Posteriormente, Don Jesús Agúndez, alcalde de la localidad palentina de Belmonte de Campos, nos informó de la situación actual en la que se encuentra el castillo de la localidad, tras el derrumbe de parte de su estructura tras una tormenta en Abril del año 2013. Agúndez explicó que desde aquel triste suceso, se han tomado las medidas oportunas, y que si todo va como parece, en breve tiempo el castillo –con la ayuda de las instituciones- pasará a propiedad del Ayuntamiento, garantizándose de esta manera su mantenimiento y mejora. Por otro lado, Jesús Agúndez disertó sobre la historia del castillo, llegando a la conclusión que la estructura actual forma parte de la época en que el Señor de Belmonte era Don Juan Manuel III de Villena, -descendiente directo de Fernando III el Santo por linaje de su hijo menor, el infante Manuel- quien entre otras muchas honras, tuvo la de ser el primer español en ser condecorado con la Orden del Toisón de Oro en el año 1505 por el entonces rey consorte de Castilla, Felipe I de Borgoña.

Torreón del Castillo de Belmonte de Campos

En definitiva, y reiterando nuevamente nuestro agradecimiento a los conferenciantes, así como a todos aquellos que han colaborado en su éxito, podemos asegurar que hemos realizado unas más que interesantes jornadas este año durante el “Mayo Fernandino”; en las que hemos continuado conociendo y compartiendo ideas sobre algunos de los asuntos que ya sea por su actualidad, o ya sea por su problemática, era obligado poner en la palestra para su análisis y difusión. 

Presentación del libro "Fondos Buitre, manual de autodefensa"


La Biblioteca Pública Municipal de Palencia acogió el pasado 13 de abril, la presentación del libro "Fondos Buitre, manual de autodefensa", obra del profesor de derecho y economía Don Guillermo Rocafort.



Durante la conferencia, enmarcada en el Ciclo de conferencias"Mayo Fernandino", que organiza anualmente nuestra Asociación; Rocafort hizo hincapié en el oscuro entramado económico -contrario a toda ley moral histórica- organizado por lo bancos, y que no sería posible sin la complicidad de los estados modernos, asentados en la inmoralidad de sus leyes y dirigentes.

Así, se recordó que desde tiempos antiquísimos -se recordó como emperadores como Justiniano o Marco Aurelio, pasando por Alfonso X el sabio o los Reyes Católicos, redactaron leyes en defensa de la dignidad y derechos del pueblo; y asimismo, se acentuó que fue solo tras la era "revolucionaria", que embestida en esa falsa imagen que la masonería diseñó con presuntas libertades y derechos; cuando estados, bancos y multinacionales de diferentes sectores, cambiaron progresivamente las leyes, hasta llevar al pueblo a la aberrante situación de indefensión financiera en la que hoy se encuentra. 

Y es que detrás de los "Fondos Buitre", las "Sicav", los "Paraísos Fiscales" y la "usura" bancaria y financiera generalizada -temas también tratados por Rocafort en anteriores obras- se encuentra la pregunta y la respuesta a la evidente esclavitud moral y económica a la que están sometidas las sociedades contemporáneas, y especialmente Occidente, siendo España probablemente la nación más golpeada por la indecencia modernista. Así las cosas, habría que preguntarse, ¿Porqué los gobiernos si en teoría están para defender al pueblo no combaten estas actividades económicas amorales?, La respuesta es evidente; porque llevamos al menos doscientos años en que nuestras libertades han sido secuestradas, y el poder absoluto del mundo es manejado por los antiguos piratas, hoy embestidos de esa falsa aura moral pos-revolucionaria, que por medio de un inmenso entramado cultural y financiero se apodera de todo y de todos. 

No podemos negar, que el pueblo tiene mucha culpa en la situación que padece; en primer lugar por haber creído, y de alguna manera seguir creyendo en ese "Becerro de Oro" que embestido de derechas e izquierdas el sistema nos vende, y que es el principal incitador al odio y la codicia, germen del miedo y la corrupción. Y en segundo lugar, por haberse apartado y olvidado de su verdadera Tradición cultural, legal y económica, apoyada desde siempre en la moral greco-cristiana. Solo siendo fieles a nuestros principios tradicionales, encontraremos el conocimiento, la fuerza y el honor perdido para combatir esta piratería institucionalizada que nos ahoga bajo el aura del maldito mundialismo pos-revolucionario.

Nuestro agradecimiento una vez más a Don Guillermo Rocafort, por su valor en la defensa de los principios y libertades propios de nuestra Patria.