Proclamación de Fernando III el Santo como Rey de Castilla 2019



Un año más, esta vez el próximo sábado quince de junio, Palencia celebrará en la localidad terracampina de Autillo de Campos la Proclamación de Fernando III el Santo como Rey de Castilla sucedida el catorce de junio del año 1217. Esta importante efeméride, que penosamente pasó olvidada demasiado tiempo, a día de hoy se puede afirmar que se ha convertido por derecho en una de las más importantes conmemoraciones histórico-culturales de la primavera palentina.

Contará nuevamente Autillo este año con la tradicional ofrenda en el Olmo de la Proclamación, así como la feria gastronómica, actuaciones musicales, la representación teatral de la proclamación y las ya habituales conferencias históricas. Además, para este año, y siempre con la idea de hacer progresivamente más atractiva la jornada, se ha decidido realizar algunos cambios en el formato de la jornada, de lo cual se encargaran los miembros del grupo de teatro palentino “a ninguna parte”, quienes prometen sorprender especialmente a los más jóvenes. Digno de destacar es que la Fundación Villalar colaborará a partir de este año con la organización de la conmemoración (al fin y al cabo fue el inicio de la unión definitiva de los reinos de Castilla y de León bajo una misma corona), uniéndose a los ya consolidados apoyos de la Junta de Castilla y León y la Diputación Provincial de Palencia.

Sin duda nuestra tierra tiene un enorme y diverso patrimonio histórico-cultural del cual los palentinos deben sentirse orgullosos, pero para que esto suceda es fundamental conocerlo para así entre todos poder difundirlo. Es lo que se ha conseguido en Autillo, recuperando un hecho tan importante para nuestra memoria y patrimonio histórico como que Fernando III el Santo, seguramente el Rey más importante y simbólico de la historia de España, fuese proclamado en tierra palentina, gracias a la lealtad demostrada en aquel tiempo convulso a la reina Berenguela por nuestros ancestros. Por ello, desde la A.C.T. Fernando III el Santo, y con el compromiso permanente que tenemos en la labor de revitalizar nuestra historia, cultura y tradiciones; animamos a los palentinos a participar en los actos programados este próximo sábado en Autillo; así como a colaborar en la difusión y éxito tanto de esta conmemoración, como de todas aquellas que en nuestra provincia ayuden a redescubrir nuestro patrimonio e identidad.

Presentación del libro "De Navarra a Nafarroa, la otra conquista"


El próximo sábado contaremos en Palencia con el escritor navarro Fernando Vaquero Oroquieta, quien presentará su nuevo libro "De Navarra a Nafarroa, la otra conquista", en el que explica como se está permitiendo -ya sea por inacción, ya sea por traición- la infiltración cultural y control político de la ideología abertzale en el histórico y españolísimo Reino de Navarra. 

Los diferentes territorios de España están sufriendo en este momento un ataque frontal por parte del separatismo, con la cada vez más que evidente complicidad de las ideologías marxista y liberal, las cuales manejan a su antojo el régimen del setenta y ocho. Es tiempo de que los españoles cabales seamos plenamente conscientes de las causas y consecuencias de esta agresión a la propia unidad de la nación española, informándonos convenientemente, para así poder tomar las decisiones oportunas frente a los traidores que quieren acabar con nuestras verdaderas tradiciones y derechos.

Sábado 11 de mayo (12:00 horas)
Biblioteca Pública de Palencia
A.C.T. Fernando III el Santo


Espada Lobera: "Villalar, otro falso mito asumido por la España contemporánea"



El día veintitrés de abril, Festividad de San Jorge, la Comunidad Autónoma de Castilla y León celebra su jornada festiva desde que en el año 1986 así lo decretara Demetrio Madrid, en aquel momento presidente socialista de la Junta de Castilla y León. Desde entonces, y a pesar de la costosa propaganda invertida en favor de la celebración de la llamada “Festividad de Villalar”, esta se mantiene ajena a la mayoría de la población castellano y leonesa, que por diversos motivos, no termina de sentirse parte de tal conmemoración histórica y festiva.

La principal razón de ello hay que buscarla en la manipulación histórica de lo ocurrido en la Corona de Castilla a principios del siglo XVI -durante los primeros años del reinado de Carlos I-, y que vino a llamarse “La Guerra de las Comunidades de Castilla”. Este conflicto bélico que tuvo como origen el incumplimiento por parte del Rey de las leyes y costumbres tradicionales de Castilla, y que finalmente tras un cruento conflicto bélico sirvió para que ese mismo Rey modificase buena parte de las injustas medidas políticas –que impulsadas por sus cortesanos flamencos- había tomado contra Castilla; ha sido manipulado desde el siglo XIX –al igual que ocurre por ejemplo en Cataluña, Vascongadas o Andalucía con su propia mitología nacionalista- por masones, liberales y marxistas; hasta convertir el notable hecho histórico en una mitificada falacia de desagradable tufo revolucionario. No olvidemos, que fueron algunas sociedades secretas masónicas, tales como “Los hijos de Padilla” y “Los Comuneros”, quienes en el siglo XIX crearon en Castilla la mitología adecuada para bien de sus oscuros fines, utilizando así la derrota comunera de Villalar frente a las tropas realistas; llegando incluso a imponer al pueblo el pendón morado, en detrimento de la gloriosa enseña carmesí castellana. Posteriormente, y ya en la primera mitad del siglo XX, los liberales mantuvieron el mito masónico, llegando incluso a utilizar el falso color morado como parte de la enseña nacional durante la Segunda República. Y finalmente, a partir de los años setenta del pasado siglo fueron comunistas, socialistas y nacionalistas castellanos quienes volvieron a recuperar la masónica mitología comunera, haciendo de la localidad de  Villalar de los Comuneros un lugar emblemático desde el que lanzar sus peligrosas proclamas marxistas y separatistas; manteniéndose así la ignominia hasta nuestros días.
Lo verdaderamente preocupante, es que esta enorme manipulación histórica haya sido asumida por todos los partidos políticos con representación en las actuales Cortes de Castilla y León, llegando incluso a crear con nuestros impuestos un relato oficial basado en las anteriormente comentadas falsedades históricas, para así contentar a todos aquellos que asientan sus peligrosas ideologías en falsos mitos y burdas manipulaciones, totalmente alejados de la verdadera y gloriosa historia de la Corona de Castilla, así como de los reinos de León y de Castilla.

Es sin duda preciso recordar lo que de justo y noble tuvieron en su momento los actos de los Comuneros comandados por Padilla, Bravo y Maldonado; pero aún más importante debiera ser recordar que la Corona de Castilla nació con Fernando III el Santo, y que esta llegó hasta los confines del mundo, convirtiéndose en el mayor Imperio Católico que haya existido jamás. Y puestos a recordar, nos es obligado hacer saber que los patrones históricos de Castilla son San Millán de la Cogolla y Nuestra Señora de Guadalupe, siendo sus festividades las verdaderas y tradicionales que se han celebrado en nuestra tierra a lo largo de los siglos por nuestros antepasados.

En definitiva, y como venimos diciendo desde hace años, el 23 de abril debiera de ser para los castellanos y leoneses un día en que poder reflexionar sobre las razones por la cuales hemos ido perdiendo nuestros territorios, derechos, cultura y tradiciones a lo largo de los últimos siglos, y especialmente desde la descomposición territorial de hace cuarenta años -¿acaso hay alguien en el mundo que pueda afirmar sin llegar al ridículo que Santander y La Rioja no son Castilla?-; y comenzar a reclamar la restauración en España de su organización territorial histórica basada en las coronas, reinos, principados y señoríos naturales (y verdaderamente históricos) de nuestra Patria; en sustitución de estas modernas taifas creadas por enemigos de España con mitología nociva, que se han dado en llamar comunidades autónomas, y que son ahora mismo el principal problema no solo para el mantenimiento de nuestras libertades y tradiciones; si no incluso para la propia existencia de la Nación Española.  

Luis Carlón Sjovall
A.C.T. Fernando III el santo

(*) La Espada Lobera es una columna de opinión que la A.C.T. Fernando III el Santo pone a disposición de socios y colaboradores. Las opiniones en ella expresadas son sólo atribuibles a quien las firma.

Mesa Redonda “Claves para entender la decadencia política, espiritual y cultural de la España contemporánea”

Adjuntamos un resumen de las conclusiones aportadas en la mesa redonda que se desarrolló el pasado mes de marzo en el Centro Social y Cultural Blanca de Castilla, con la participación de destacados miembros de la Asociación Cultural Beatriz Galindo y la Asociación Cultural Tradicionalista Fernando III el Santo.


España, origen de la nación más antigua de Occidente.
Ponencia: Luis Carlón

La España prerromana era una sucesión de pueblos de orígenes diferentes, aunque con algunas costumbres comunes; pero sin duda alguna, aquellos proto españoles que combatieron en mayor o menor medida a veces contra y otras con romanos y cartagineses, no conformaban una unidad ni política. Así, tras la conquista de todas las tierras de España por el Imperio Romano, vacceos, arévacos, turdetanos y demás pueblos fueron fundiéndose con las nuevas costumbres romanas, y personajes como Argantonio, Indibil, Mandonio o Viriato pasaron a formar parte más de lo mítico que de lo real.
La Era Hispana que comienza el año 38 A.C. es de alguna manera el origen de la unidad política y cultural de España, pero no como nación, si no como provincia de Roma. Y así, durante más de cinco siglos, los españoles se convirtieron en romanos, y como bien es sabido, aquí nacieron soldados, poetas, comerciantes y hasta emperadores. Todo empezó a cambiar a principios del siglo V, cuando la crisis que sufría el Imperio dio paso a la invasión de diferentes pueblos bárbaros, de los cuales vándalos, alanos y suevos (estos últimos acabarían formando el primer reino católico de España) acabaron adueñándose de la otrora provincia roma. La propia Roma itálica había sido tomada a su vez por los visigodos de Alárico llegados desde oriente huyendo de los hunos. Así las cosas, y una vez muerto Alarico, el emperador Honorio llegó a un acuerdo con su sustituto Ataúlfo, por el cual Roma entregaba al pueblo visigodo los territorios de sus de la actual Francia, a cambio de que la mantuviesen a salvo de bárbaros, y de que mantuviesen el orden en España.
Lo godos ya estaban en España, y con el tiempo, tras expulsar a los bárbaros invasores serían fundamentales para entender el nacimiento de la nación española. Tras ser expulsados durante el reinado de Amalarico (último del linaje visigodo valtingo) de la mayor parte de sus territorios en Francia, el nuevo rey Teudis llevó la corte hasta Toledo, haciendo de España su reino, siempre gracias a los acuerdos alcanzados con Roma.
Un grave problema existía en aquel tiempo, y es que mientras la mayoría de la población hispana era católica, los visigodos se mantenían leales a la herejía arriana. El gran rey Leovigildo se dio cuenta de que para soportar las amenazas externas, era fundamental crear una nación, pero aunque sus esfuerzos por igualar leyes y derechos fueron muchos, España no logró consagrarse en nación hasta que el rey Recaredo (hijo de Leovigildo) no se convirtió al catolicismo. Así, durante el Tercer Concilio de Toledo celebrado en el año 589, y presidido por San Leandro, España unificó para siempre la unidad política (un rey, un pueblo), legal (el Código de Recesvinto, sustituto del Código de Alarico, sería la base del Fuero Juzgo) y religiosa (unidad católica); convirtiéndose en la primera gran nación de Occidente.
Bueno será recordar la descripción de este tiempo realizada por el gran San Isidoro: “Eres, pues, Oh, España, rica de hombres y de piedras preciosas y púrpura, abundante en gobernantes y hombres de Estado; tan opulenta en la educación de los príncipes, como bienhadada en producirlos. Con razón puso en ti los ojos Roma, la cabeza del orbe; y aunque el valor romano vencedor, se desposó contigo, al fin el floreciente pueblo de los godos, después de haberte alcanzado, te arrebató y te armó, y goza de ti lleno de felicidad entre las regias ínfulas y en medio de abundantes riquezas”.

Iglesia, Monarquía y Derecho; estructuras tradicionales sobre las que se sustentó la Nación Española.
Ponencia:  Miguel Merchán

Como bien indica el título, la nación española se sustentó durante siglos sobre estos tres pilares: Iglesia, Monarquía y Derecho. Los cuales han ido cayendo y siendo sustituido por el ateísmo, la república y la tiranía.
¿Cuál era la base del correcto funcionamiento de la nación cuando se mantenía firmes estos tres pilares? La base, el principio , el fin como ha sido y será siempre, es Dios, por medio tras la revelaciones de la Iglesia , la Verdadera Iglesia Católica en sí mismo es un modelos de sociedad, que es un conjunto de hombres unidos entre sí bajo la misma autoridad para alcanzar un fin común, con medios comunes. La sociedad estaba unida, tenía un objetivo, tenía autoridad, tenía directrices. Todo esto se reflejaba y conformaba familias cristianas.
Me gustaría citar al Padre Hillaire, como nos advierte de un aspecto en su libro “La religión demostrada” acerca de la familia: “Suprimid en el hogar doméstico la oración en común, las buenas lecturas, las imágenes sagradas, etc.. y bien pronto los miembros de la familia dejarán de pensar en Dios. Entonces el hijo pierde el respeto al padre, la hija a la madre, la unión, los afectos y atenciones mutuos dejan de existir.. “Qué triste y desgraciada una familia sin religión”. Eso nos advertía el Padre Hillaire.
Jesucristo dio a sus apóstoles un triple poder: enseñar, santificar y gobernar o dictar leyes; fundó la Iglesia. En España la Iglesia enseñaba, santificaba y ordenaba, uniendo a las familias, evitando la degeneración y la desestructuración de la nación empleando como piedra angular la verdadera doctrina cristiana católica, apostólica y romana; a la cual, tanto las leyes como las autoridades, la monarquía, el derecho se atenían y eran guiados por esta doctrina. La Monarquía reinaba y gobernaba, pues no puede haber monarcas que reinen no gobiernen. El poder de gobernar otorgado por Dios a la Iglesia docente era transmitido a los monarcas. La Monarquía y las autoridades eclesiales aplicaban en unos casos en mayor medida que en otros el poder de gobernar otorgado por Jesucristo en sus palabras: “Enseñad a las naciones a guardar todo aquello que os he enseñado”. Por otra parte impuso a todos los hombres la obligación estricta de someterse a la potestad legítima, en efecto estos eran los objetivos a seguir, y esta directrices, la doctrina cristiana era el modelo y era aplicada por Iglesia Monarquía a los españoles.

La Hispania goda y la Reconquista frente al Islam, claves incómodas hoy en día, pero fundamentales para entender el sentido de la Nación Española.
Ponencia: Guillermo Pérez Galicia

Un historiador señalaba que hubo un siglo en que el ser humano estuvo en pie y es la España de los Reyes Católicos. Afirmación que no tendría mayor relevancia en boca de un español, pero si tenemos en cuenta que el historiador es francés, cambian sustancialmente.
Esa España reconstruida de los Reyes Católicos es la conclusión de un proyecto como fue la Reconquista, que es la recuperación y reunificación del reino de don Rodrigo.
Historiadores marxistas y otros que dicen no serlo pero en el fondo lo son, pretenden ahora reescribir la historia diciendo que nunca hubo reconquista. Craso error que se desmonta con facilidad: Primero, por motivo religioso y social, pues se trata de recuperar territorios que anteriormente habían pertenecido a la Cristiandad.
Segundo, por motivo político y militar, pues la nación española elogiada por San Isidoro en el a veces se escribía como Spania y a veces Hispania en tiempos visigodos y en tiempos de los Reyes Católicos nos encontramos a la Santa Reina escribiendo Spania y Spaña en sus cartas. Y que el concepto es el mismo queda claro porque en el año 589, bajo el III Concilio de Toledo, se había producido la político-social con la unidad católica bajo el rey Recaredo, cuya conversión sella la constitución histórica de España de abajo a arriba, no de arriba abajo como en los Estados modernos y cuya legitimidad de continuación romana quedó sellada para siempre por el Senado de Roma.
Esa misma aspiración había movido a grandes reyes de las Españas durante siglos, con las cortes más cultas de Europa, de un Alfonso X, un San Fernando o un Juan II, a medida que van recuperando y continuando todo el legado romano durante la reconquista, mientras que los árabes no tienen absolutamente nada que no sea apropiado de los romanos o tomado de culturas como la griega, por ejemplo en el caso de la medicina.
Es una lucha entre dos mundos distintos: la Cristiandad, adoradora del Dios uno y trino que se sacrificó por nosotros en una cruz, con la filosofía griega y el derecho romano, frente a una secta de bárbaros que adoran a un genio cruel del desierto que encubre su debilidad y falta de solidez interna, con exageración externa y derramamiento de sangre, que va contra España y la Cristiandad, pero en el fondo contra todo el género humano.

La Reconquista se sella por fin con la toma de Granada en 1492 y este hecho, lejos de avergonzarnos debe enorgullecernos. Y no sólo enorgullecernos, sino que debemos aspirar a repetirlo, pues todavía corre por vuestras venas la sangre de aquellos que ejecutaron aquel apoteósico proyecto que luego continuó por América y por el mundo entero.

El Imperio Español; claves para entender por qué su expansión territorial, cultural y religiosa convirtieron a España en el enemigo a batir
Ponencia: Ricardo Botín

Tras la unificación política y religiosa concluida bajo el Reinado de los Reyes Católicos, se acrecentó la expansión de la Monarquía Española al descubrirse el continente americano, que se unía a los territorios conquistados por la Corona de Aragón en el Mediterráneo. Con la llegada al trono de Carlos I, se unen además numerosos territorios centroeuropeos; lo cual va generando envidias en otras naciones europeas, ya que España dominaba en ese momento gran parte del mundo política, militar, cultural y espiritualmente. Con el auge del protestantismo, utilizado de manera política frente a la monarquía española por muchos estados europeos, se va creando una campaña de desprestigio hacia lo todo lo español -al igual que ocurría en Italia desde el siglo XIV- que desemboca en una permanente manipulación histórica a la que podemos definir como “leyenda negra”. Algunos de los calificativos más habituales que se exportaban al mundo desde los talleres de imprenta centroeuropeos nos acusaban de ser codiciosos, crueles, soberbios, lujuriosos, fanáticos y atrasados. La Leyenda negra, que en buena parte continúa hasta nuestros días, además se encargó de propagar con  desde Gran Bretaña y los Países Bajos el falso genocidio de indios en América.
Como conclusión de los factores que dieron pie a la leyenda negra anti española, podemos diferenciar los de carácter externo, que achacando a España todos los males del mundo, pudieron permitirse por su parte la brutal colonización llevada a cabo a partir del siglo XVII; y los de carácter interno, en el que algunos frailes e intelectuales exageraron los ocurrido en los territorios hispanos de ultramar, configurándose en adelantados de esos otros españoles que a partir del siglo XVIII y hasta nuestros días, se han erigido en los principales defensores de la leyenda negra.

     Cómo y por qué se infiltraron las ideologías revolucionarias en España?
Ponencia:  Guillermo Pérez Galicia

El lema de la casa de Medina Sidonia, que es anteponer el bien de la patria incluso al de tus propios hijos, es el mismo que marcó la política de las dinastías Astur, Borgoña y Trastámara, entregando a sus hijos por el bien común de toda la patria y de la Cristiandad. Sin embargo, y aunque es cierto que los Austrias y sobre todo los Borbones son legítimos gobernantes y han recibido a veces inmerecidos e incluso muy injustos ataques y han sido víctimas de leyendas por parte de ciertas ideologías, no es menos cierto que Austrias y Borbones tienden a anteponer sus propios intereses familiares a los del bien común. Pese a que comparativamente, tanto Austrias como Borbones son muchísimo mejores que otros gobernantes de su tiempo y que cualquier gobierno de los que han venido después.
En ellos, pues, debemos de buscar una de las causas de la destrucción de España que vino posteriormente, pero también en el dinero y propaganda de los herederos de quienes financiaron la invasión mahometana del 711, los mismos que fueron en su mayoría expulsados por los Reyes Católicos en 1492.
Algunos de ellos, como Mendizábal o Madoz, se quedaron aquí y trabajaron para destruir la unidad del pueblo español bajo su rey y su fe. Promovieron la lucha de clases y son los causantes de que algo más de un siglo después la izquierda pudiera utilizar su demagogia para justificar el estadillo de un conflicto que desemboca en la Cruzada de 1936. Pues la desamortización no es sólo contra bienes de la Iglesia, sino contra bienes que son públicos, municipales, comunales o tienden a acrecentar el bienestar y las propiedades de todo el pueblo español y quedan en manos de una serie de financieros sin escrúpulos en manos de poderes extranjeros. Los ilustrados españoles, pues la Ilustración española es lo contrario a la europea, denuncian muchos de estos hechos y promueven que la Santa Inquisición, que se había vuelto negligente, sea reformada o substituida por un tribunal más eficaz en la lucha y extirpación de las sectas que conspiraron contra España y la Cristiandad. No lograron su objetivo y España acabó sufriendo una invasión napoleónica, sucedida de un proceso revolucionario de afrancesamiento que comienza con la inicua constitución de 1812 y va llevando poco a poco a la destrucción de la sociedad española.
El hecho de que estemos aquí nos indica de forma infalible que, aunque los Reyes Católicos y todos los grandes contrarrevolucionarios ya no estén entre nosotros, sí continúa viviendo en nosotros lo que ellos representan y por lo tanto vamos a luchar hasta el final para recuperar la España que nos han robado y la victoria será nuestra porque Dios está con nosotros.

 La idea de las dos Españas; la Contrarrevolución como antídoto frente al internacionalismo revolucionario liberal y socialista a partir de los albores del siglo XIX
Ponencia: José Manuel Martínez

Lo sucedido en España no es un hecho aislado, sino que forma parte de la crisis del Orden Político Cristiano. Crisis que tiene su origen precisamente en dos pensadores tardo-medievales cristianos: Duns Escoto y Guillermo de Ockham. Ese Orden Político Cristiano se caracterizaba porque en él, el Gobierno -no el Estado- detenta la "potesta" reconociendo a la Iglesias la "auctoritas", es decir, la guía moral de sus decisiones. La irrupción del Estado, una forma política independiente que entra en conflicto con la Iglesia, da lugar a la Modernidad que, junto a la Reforma protestante, iniciarán el proceso de secularización.
En España, la ruptura social que ese proceso significaba se manifestará en la Constitución de Cádiz. Copia burda de la Constitución francesa, a pesar de algún maquillaje como el de su preámbulo para engaño de incautos, y que al reconocer en su artículo tercero que la soberanía reside en la Nación, a quien pertenece exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales, arrebataba a la Iglesia cualquier influencia en el Ordenamiento Jurídico Español. Así, las dos Españas nacen del enfrentamiento entre el Orden Político Cristiano y el Estado Moderno con una deriva especifica española, que es el enfrentamiento entre el Orden Político Cristiano y los nacionalismos periféricos. Estos enfrentamientos se dieron en toda Europa, pero en España se prolongarían más que en ninguna otra nación (histórica) por su profunda Fe, perdurando hasta el siglo XX.

Por supuesto, viviendo en una sociedad que ha trastocado todo lo que significaba el Orden político Cristiano, sustituyendo la religión Cristiana por la religión de Estado que se presenta ahora como única alternativa válida a la necesidad que todo hombre tiene en creer en algo; solo cabe educar, educar y educar.

     El siglo XX y la imposición de las nuevas revoluciones; desde el marxismo y el nacionalismo, hasta los actuales adoctrinamientos sexualista, animalista y ecologista
Ponencia:  José María Reguera

En el punto VII, dedicado a la imposición de las revoluciones del s XX, Jose María Reguera hizo un repaso de aquellas más importantes, empezando por la revolución Bolchevique de 1917, impuesta por una minoría armada y financiada por la banca, que al contrario de lo pensado por Marx, se fue a producir en una país escasamente industrializado como Rusia.

El periodo de entreguerras fue protagonizado por las revoluciones de corte fascista, como la italiana y la alemana, fruto del descontento de una sociedad que se preguntaba por qué había que elegir entre patria y avances sociales y laborales y no poder aunar ambos. Contrariamente a lo que se piensa, estas no fueron revoluciones de derecha sino de izquierda.

El fin de la II guerra mundial fue el inicio de una serie de pequeñas revoluciones de carácter conservador, entre las que se encuentra el Gaullismo francés, las repúblicas democristianas alemana e italiana o el régimen de Odría  en Perú, aunque esto no evitó también la extensión de nuevas revoluciones bolcheviques que, con distintas versiones, se impusieron en países de escasa industrialización como China, Camboya, Corea del Norte o Cuba.

Animados por los pensamientos de Gramsci y Marcuse, las izquierdas europeas lanzaron a los estudiantes a una revolución en mayo del 68 que, aunque no tuvo un éxito inmediato, sí que sirvió como inicio de una nueva manera de concebir la existencia, introduciéndose de manera sibilina en la sociedad la idea de que familia y tradición eran algo perjudicial para las personas. De esta manera, las actuales vertientes en favor del aborto libre, la eutanasia, la igualdad animal o la defensa de la homosexualidad como objeto político nacen en esta revolución parisina.

Una vez caído el muro de Berlín y deshecha la URSS tras la perestroika, los dos bandos materialistas, descubrieron que su entente es la situación perfecta para el control de los pueblos y los individuos. Los liberales se encargarían de la economía y los progresistas de la cultura. De una manera parecida, la China que abraza el capitalismo nos muestra una de las caras del nuevo orden mundial: Un nuevo orden en el que el individuo es desarraigado y puesto al servicio de intereses bastardos, como lo son el capital, el estado, las esclavitudes pasionales o las entidades supranacionales.

No quiso terminar su exposición sin antes dar su opinión sobre las esperanzas que tenemos para el futuro, resaltando a África como posible actor principal en los próximos 100 o 150 años, a la Europa del este de raigambre ortodoxa o a las versiones más moderadas del Islam oriental, de corte baasista, como posibles aliados en la reconquista cultural en la que nos toca combatir.


     ¿Quiénes son los que fomentan entre los españoles el odio a todo lo que de noble, grandioso y ejemplar constituye la Historia y tradiciones de nuestra nación?
Ponencia:  Ricardo Botín
  
Quizá por nuestra pequeñez actual, buena parte de los españoles de hoy en día son proclives a auto fustigarse y auto flagelarse con pasajes de nuestra Historia que no siempre son reales.  Así, somos la única nación que se cree las mentiras que otros cuentan sobre ella. Un análisis de las razones concretas de esta penosa costumbre contemporánea de odiar a España y todo lo español, lo podemos concretar en cinco puntos:
Falta de personalidad; todo lo que viene de fuera es directamente mejor que lo propio.
La izquierda y su internacionalismo; la izquierda ha fomentado el odio a España.
Nacionalismo periférico disgregador; se ha hecho creer que Cataluña y Vascongas solo tienen sentido desde el odio a España.
La incultura; casi nadie lee, y por eso la gente está muy influida por el cine y la televisión.
La afición por los estereotipos; es más cómodo pensar en los estereotipos históricos como ciertos. Así no hay que esforzarse en pensar.

 ¿Está España, la nación más antigua de Europa, sufriendo el ataque final de sus seculares enemigos?
Ponencia: Luis Carlón

Sin ninguna duda podemos afirmar que España -como nación simbólica en la defensa y expansión del catolicismo- está sufriendo actualmente un ataque sin precedentes. Tras dos siglos de descarada infiltración extranjera en los ámbitos político, cultural y moral, añadidos a la financiación externa en la creación y propagación de los nacionalismos; ahora parece claro que ha llegado el momento de dar el golpe definitivo a la nación española. Como bien  ha quedado patente en las exposiciones anteriores, el principal enemigo de nuestra supervivencia nunca fue el extranjero, pues a lo largo de la Historia el pueblo español siempre fue capaz de vencer -apoyado en sus convicciones- a cualquier potencia extranjera por fuerte que esta fuera. Así que el verdadero problema actual son los propios españoles contemporáneos, que ya sea por odio inyectado, soberbia liberal o simple dejación modernista, se han entregado a los proyectos auto-destructores de los partidos políticos apoyados por el sistema. Así, podemos asegurar que mientras no consigamos que el pueblo español, por medio de la fe, la humildad y el sentido del honor, sea capaz de darse cuenta de la gravedad de la situación, y así desapegarse de esas nocivas ideologías; este mismo pueblo continuará siendo el principal problema para la propia supervivencia de la nación.
Si bien es cierto que aunque hoy en día la mayoría de las naciones que nos rodean han perdido su soberanía -entregada a las grandes multinacionales económicas y entes políticos internacionalistas-, a cambio de créditos económicos y amortización de deuda acumulada; no es menos cierto, que España por su simbolismo  histórico y religioso está en el punto de mira de estos mismos entes malignos, que pretenden parar hasta hacerla desaparecer.
Ante esta realidad, queda reafirmarse en la esperanza y mantenerse leales a todo aquello que nos enseñaron en el pasado nuestros héroes, mártires y gloriosos gobernantes; y sobre todo al catolicismo tradicional e intrínseco de nuestra gloriosa nación. Y con ejemplo, enseñanza y valor, hacer ver al pueblo español la responsabilidad que para con su conciencia y honor, la patria y la fe de Jesucristo se han de exigir como españoles que son. La verdadera España es y será Conquista y Reconquista permanente, baluarte de la fe católica; todo lo demás es traición o cobardía, y por tanto forma parte de la anti-España.

Presentación en Palencia del libro "Destapando el liberalismo. La Escuela Austriaca no nació en Salamanca"



El próximo viernes doce de abril, la A.C.T. Fernando III el Santo presentará en Palencia el libro “Destapando el liberalismo. La Escuela Austriaca no nació en Salamanca”, escrito por el economista tradicionalista Daniel Marín Arribas. En esta obra -que está enmarcada dentro de los actos conmemorativos por el VIIIº Centenario de la fundación de la Universidad de Salamanca-, Marín expone las mentiras, que impuestas desde el liberalismo político han hecho creer a los católicos que la economía liberal -nacida en la llamada Escuela Austriaca-, tenga una raíz cristiana. Muy al contrario, el autor demuestra en esta obra las sustanciales diferencias entre el neoescolasticismo propio de la Escuela de Salamanca, donde bajo el principio del "precio justo", nunca se separó la economía de la moral cristiana; frente al liberalismo a ultranza propio de la Escuela Austriaca, y adoptado por las sociedades modernas, donde "la ley del libre mercado" crea focos de pobreza e injusticia social inaceptables para una sociedad verdaderamente católica.
Y así, no es casualidad que hoy en día la Escuela Austriaca, incorporada a las naciones junto con el resto de imposiciones nacidas del ideario revolucionario, sean aceptadas tanto por derechas como por izquierdas. Si bien es cierto que la izquierda adopta medidas demagógicas para tapar sus humillantes contradicciones ideológicas; no es menos penoso la posición de los partidos que ocupan el espacio del centro-derecha, quienes llegan a alegar para lograr la aceptación de sus fieles, que este sistema económico es el propio de la sociedad católica, llegando incluso a asegurar falsamente que la teoría del libre mercado fue creada por la escolástica salmantina.

Daniel Marín Arribas es docente universitario y economista profesional en ejercicio. Asimismo, colabora en diversos medios de comunicación y es miembro de la Asociación para el Estudio de la Doctrina Social de la Iglesia. Entre sus titulaciones avanzadas se cuenta ser Máster en Escuela Austriaca de Economía y Máster en Doctrina Social de la Iglesia, además de Máster en Psicología y Técnico Superior en Control de Gestión por el Colegio de Economistas de Madrid. Académicamente destaca por ser un estudioso experto en la Escuela de Salamanca y el Magisterio de la Iglesia, y conocer en profundidad el pensamiento liberal, en donde nace y crece su labor divulgativa y apostolado católicos.

Viernes 12 de abril a las 19:45 horas
Biblioteca Pública de Palencia (Sala de Audiciones)

Epitafio del rey San Fernando

En la Capilla Real de Sevilla, bajo el sepulcro del Rey Fernando III "el Santo", se encuentra aún una lápida colocada tras la muerte del Santo Rey en el año 1252, por orden de su hijo Alfonso X "el Sabio" de Castilla; y que en forma de glorioso epitafio recuerda desde entonces -a todas las generaciones pasadas, presentes y venideras- las magníficas virtudes del Santo Rey de España.


!AQUI YACE EL MUY ONRADO HERNANDO SEÑOR DE CASTIELLA, E DE TOLEDO, E DE LEON, E DE GALICIA, DE SEVILLA, DE CORDOVA, DE MURCIA, DE JAHEN, EL QUE CONQUISSO TODA ESPAÑA, EL MAS LEAL, EL MAS VERDADERO, EL MAS FRANCO, EL MAS ESFORZADO, EL MAS APUESTO, EL MAS GRANADO, EL MAS SOFRIDO, EL MAS HOMILDOSO, EL QUE MAS TEMIE A DIOS, EL QUE MAS LE FAZIE SERVICIO, EL QUE QUEBRANTO Y DESTRUYO A TODOS SUS ENEMIGOS, EL QUE ALZO E ONRO TODOS SUS AMIGOS, E CONQUISSO LA CIUDAD DE SEVILLA, QUE ES CABEZA DE TODA ESPAÑA, E PASSO EN EL POSTRIMERO DIA DE MAYO, EN LA ERA DE MIL E CC E NOVENTA"

Espada Lobera; "Un necesario gesto de justicia histórica"

Actual placa que recuerda el lugar donde reposan los restos mortales de Hernán Cortés

Hoy pretendía responder por medio de estos renglones -tras escuchar en los últimos días una serie de opiniones y peticiones en las cuales se insultaba de manera explícita tanto a España como a nuestros hermanos mejicanosal imbécil (1) que tiene actualmente Méjico por Presidente; pero no lo voy a hacer, pues tengo desde siempre muy arraigada la máxima de qué “quién discute con un imbécil, se rebaja a la categoría de dicho imbécil”. 

El odio de este tipo de gente hacia lo propio, asentado en la pequeñez derivada de su involución moral, actualmente se nos muestra cual plaga imparable que iguala de la peor manera posible tanto a millones de personas, como en el caso que nos ocupa a dos pueblos hermanados por una historia plagada de afanes muy superiores a los actuales, como son España y Méjico. Y esto es así desde que la imposición política revolucionaria se adueñara de sus destinos hace ya casi dos siglos. Si en España el ogro a batir fue desde siempre el tradicionalismo; igualmente en Méjico, desde que la revolución masónica desvinculó Nueva España de la metrópoli peninsular, se ha utilizado la figura del Capitán Hernán Cortés como acaparador necesario -dado que su figura es símbolo inequívoco de la tradicional hispanidad mejicana- de los odios intrínsecos del marxismo y la burguesía criolla hacia la Madre Patria. 

Por todo ello, ahora que se cumple el Quinto Centenario de la llegada a Tenochtitlán de Cortés, justo es recordar las vicisitudes por las que desde el día de su muerte han pasado los restos del gigante extremeño; especialmente tristes los últimos dos siglos . Tras la inigualable epopeya vivida durante la conquista de Méjico,  el capitán castellano continúo sirviendo lealmente a la Corona Española a lo largo y ancho del orbe en diferentes contiendas, hasta que en el año 1547, agotado tras tan numerosos quebrantos, le llegó la hora de rendir cuentas ante Dios en la localidad sevillana de Castilleja de la Cuesta. Su última voluntad fue la de ser enterrado en el Monasterio de la Concepción de Coyoacán, que él mismo había sufragado en tierra mejicana. Martín Cortés, hijo del conquistador extremeño, se dispuso de inmediato a cumplir con la última voluntad de su padre; pero puesto que el Monasterio de Coyoacán aún no se había terminado de construir, dispuso junto con Alonso Pérez de Guzmán, Duque de Medina Sidonia, que Cortés fuese enterrado temporalmente en el sepulcro familiar que los Medina Sidonia tenían en la Iglesia de San Isidro del Campo, sito en la localidad sevillana de Santiponce. Hubo que esperar hasta el año 1566 para que los restos de  Cortés llegasen hasta Nueva España, donde al seguir el Convento de la Concepción en construcción, se dispuso enterrarlo momentáneamente en la iglesia de San Francisco de Texcoco, donde ya se encontraban sepultados buena parte de sus familiares. Posteriormente, y ya en el año 1629, los restos de Hernán Cortés fueron trasladados hasta el convento de San Francisco de Ciudad de Méjico, donde quedaron depositados en una pequeña arca de madera en el altar mayor, cuya propiedad dependía del marquesado de Oaxaca, ostentado por los descendientes del conquistador. Finalmente, en el año 1794, y entendiendo  que los restos debían de estar en un lugar más apropiado para tan insigne figura, el Virrey de Nueva España, Revilla Gigedo, decidió el traslado de los restos mortales del héroe hasta la iglesia de Jesús Nazareno de Ciudad de Méjico, donde aún hoy se conservan. Allí mismo, junto al sepulcro, se colocó una placa que decía: “Aquí yace el grande héroe Hernán Cortés, conquistador de este reino de Nueva España, gobernador y capitán general del mismo, caballero del orden de Santiago, primer marqués del valle de Oajaca y fundador de este santo Hospital e iglesia de la Inmaculada Concepción y Jesús Nazareno”. Pero no acabó aquí la historia, ya que en el año 1823, se consiguieron salvar milagrosamente sus restos mortales del odio revolucionario -gracias al valor de algunos fieles- escondiéndolos en el presbiterio de la iglesia hasta nada menos que el año 1946, cuando fueron repuestos en el altar mayor, con una triste y sencillísima placa que -además del escudo del marquesado de Oaxaca- apenas explica al visitante en una escueta leyenda “Hernán Cortés. 1485-1547”.

Buen momento este, ahora que se cumplen 500 años de la Conquista del imperio azteca por el capitán Hernán Cortés -quién con un ejército formado tanto por castellanos como por diferentes tríbus indígenas, llevó gloriosamente la luz donde hasta entonces solo habitaba la oscuridad, y todo ello en nombre de la Monarquía Católica Hispánica-, para que el noble y leal pueblo mejicano, el que aún se mantiene fiel al ideal que representa la Hispanidad, exija en este preciso momento que los restos mortales de Cortés sean depositados definitivamente en un panteón acorde a la inigualable altura histórica del conquistador castellano. En justicia, Méjico se lo debe al héroe de Medellín, y a su propia Historia, con la que tarde o temprano está condenado a reencontrarse.

Luis Carlón Sjovall
A.C.T. Fernando III el Santo

(1) imbécil: dícese de aquel que es poco inteligente, o se comporta con poca inteligencia.

(*) La Espada Lobera es una columna de opinión que la A.C.T. Fernando III el Santo pone a disposición de socios y colaboradores. Las opiniones en ella expresadas son sólo atribuibles a quien las firma.



El tradicionalismo según Juan Vázquez de Mella


"La tradición no es una rutina, menos un retroceso; la tradición es el progreso social. El primer invento ha sido el primer progreso, al transmitirse, ha sido la primera tradición que empezaba. La tradición es el efecto del progreso; pero como le comunica, es decir, le conserva y le propaga, ella misma es el progreso social. El progreso individual no llega a ser social si la tradición no le recoge en sus brazos. Romper el íntimo enlace entre la tradición y el progreso constituye la mayor de las aberraciones."

La tradición y el progreso (1903)

Actos organizados con motivo de la Festividad de los Mártires de la Tradición


El pasado sábado dieciséis de marzo, una representación de la A.C.T. Fernando III el Santo estuvo presente en los actos organizados por Acción Tradicionalista Castellana -con motivo de la Festividad de los Mártires de la Tradición- en la localidad palentina de Ayuela de Valdavia, donde se encuentra el paraje conocido como Mata de los Carlistas

 Junto a la cruz repuesta hace un lustro por nuestra Asociación, y que da fe de los carlistas allí enterrados desde hace casi dos siglos; acogimos la compañía de numerosos tradicionalistas llegados desde diversos lugares de la Corona de Castilla. Consolidándose así año tras año este lugar, como punto de encuentro referencial de los tradicionalistas de los reinos de León y de Castilla.

El día comenzó con la tradicional marcha a pie hasta "La Mata", donde se recordó -por medio de unas palabras, la tradicional ofrenda y el rezo de un Vía Crucís- a los mártires allí caídos en el año 1837; así como a todos los que dieron su vida por Dios y por España desde la lejana Guerra de Independencia frente a los ejércitos invasores napoleónico-revolucionario, hasta nuestro días. Tras los actos y cánticos de rigor, se llevó a cabo un almuerzo de hermandad en un restaurante situado en la cercana e histórica localidad de Saldaña. A los postres, tomó la palabra el Presidente de nuestra Asociación, quien recordó a los presentes las absurdas calumnias y cobardes amenazas que sobre su persona y  la propia A.C.T. Fernando III el Santo se han dirigido de manera desleal en los últimos días. Dejando muy claro que nuestra Asociación -aunque algunos parezcan no entenderlo- será siempre de sus socios, así como leal a los principios naturales de la España tradicional especificados en sus propios estatutos.


Ya por la tarde, celebramos con éxito una mesa redonda en el Centro Social y Cultural Blanca de Castilla, donde analizamos junto con representantes de la Asociación Cultural Beatriz Galindo de Salamanca, la Historia de España, así como las circunstancias que a lo largo del tiempo nos han llevado a la decadente situación política, espiritual y cultural que hoy en día padecemos. 


Una gran jornada patriótica la celebrada en Palencia, que sin duda servirá para fortalecer los lazos de unión entre los tradicionalistas castellanos, y las asociaciones culturales que defienden sin complejos, sectarismos políticos y de manera leal e independiente: la Historia, Cultura y Religión propias de nuestra Patria.

Nota de prensa: Denunciamos el intolerable estado de la fachada y torre de San Miguel de Palencia

Desde la Asociación Cultural Tradicionalista Fernando III el Santo, denunciamos ante quien corresponda, el estado de abandono en que se encuentra desde hace tiempo la fachada exterior de la iglesia y Torre de San Miguel de Palencia. No es admisible que la vegetación se esté apoderando sin oposición de un lugar tan simbólico para todos los palentinos, y que además es el inequívoco emblema arquitectónico de la ciudad desde que fuese construida en el siglo XIII por el obispo don Tello Téllez de Meneses, durante el reinado de Fernando III el Santo. Entendemos desde nuestra Asociación, que es profundamente contradictorio hablar del fomento de nuestra cultura, historia y patrimonio, al mismo tiempo que en tantos lugares emblemáticos de nuestra ciudad observamos un preocupante abandono.





ADJUNTAMOS APUNTES HISTÓRICOS AL RESPECTO

“Después de haber consumado la hazaña de terminar el año 1219 la antigua catedral románica “de noble estructura” como decía el Papa Honorio III, veía que su pueblo mostraba más admiración por la nuevas catedrales góticas que iban surgiendo en Burgos y Toledo, y quiso dar satisfacción a las nuevas aficiones populares. La antigua iglesias de San Miguel, edificada en tiempos del obispo don Miro y del Cid Campeador, estaba sufriendo desde el siglo XII una transformación conforme al estilo gótico, y don Tello quiso completarla con una torre que no tuviese rival.
Esa hermosa torre, símbolo de Palencia, es tan eclesiástica como señorial y guerrera y, por eso parece la ideal Torre del Homenaje del gran obispo y señor de Palencia don Tello Téllez de Meneses que, sin duda, gozó al verla reflejarse en el Carrión.”

Vida de don Tello Téllez de Meneses, obispo de Palencia, 1985
Modesto Salcedo Tapia

“Uno de los ejemplares más bellos de la arquitectura gótica en la Meseta es la parroquia de San Miguel de Palencia, La composición del hastial es una de las más bellas de España y mereció de Street los mayores elogios. Las ventanas son de decoración muy sobria hasta el cuerpo de campanas, rasgado al Sur, al Este y al Oeste por enormes ventanales de tímpano calado sobre maineles que recordaron a Street el ventanaje alto de la catedral de Burgos.. La cabecera puede datar todavía de los últimos años del siglo XII, y el resto de la obra, de la primera mitad de la centuria siguiente.”

Historia del arte Hispánico, Barcelona, 1934
Marqués de Lozoya


Iglesia de San Miguel; Gustave Doré (1872)

Iglesia de San Miguel; colección Parcerisa (Libro Palencia, Valladolid y Zamora, 1861)