La Espada Lobera "Dos años sin Javier Cortes"



  Contaba con apenas doce años cuando visité la Olmeda por primera vez. A mediados de los ochenta era frecuente encontrar, en la recién inaugurada villa, la presencia de un hombre humilde y afable del pueblo que sosegada y cuidadosamente se ofrecía a comentar los pormenores de la magnífica construcción romana del norte palentino, hasta entonces conocido sólo por el Románico.

  Javier Cortes descubrió por casualidad en sus terrenos la magnífica villa de La Olmeda en 1968. Desde entonces dedicó su vida, su alma y gran parte de su peculio a rescatar esos mosaicos maravillosos que nos legaron los siglos. Ingeniero agrónomo de formación, arqueólogo de vocación y filántropo de corazón, Javier Cortes peleó como nadie por dar a conocer el hallazgo acaecido en sus tierras y luchó para que lo encontrado se quedara allí, contra la costumbre de la época de enviar los mosaicos o piezas más reseñables al Museo Arqueológico Nacional, sentando un feliz precedente para otras villas de Hispania. De este modo, con la ayuda de las personalidades científicas de la época (el catedrático de la Universidad de Valladolid, Pedro de Palol fue el primer director de excavaciones), Javier Cortes sufragó directamente durante más de una década las campañas arqueológicas que cada vez arrojaban resultados más asombrosos.

  A principios de los años ochenta, llegó a un acuerdo con la Diputación Provincial de Palencia para que fuera esta institución, con más recursos, quien continuase la ingente labor de rescatar y presentar a Palencia y al mundo el tesoro escondido de la Vega. De este modo, surgió la primera musealización de la villa y la preparación de la desacralizada iglesia de San Pedro en Saldaña como museo que recogiese las piezas encontradas. Y así, las campañas arqueológicas siguieron avanzando y revelando diferentes estancias de la pars urbana hasta llegar a las termas, de gran interés y extensión para un lugar tan alejado de los centros de poder y donde la gloria castellana que a tantos agricultores ha calentado tiene su antepasado en el hipocausto. Dirigidas estas campañas por José Antonio Abásolo, catedrático también en Valladolid y con la inestimable colaboración de Domiciano Ríos, maestro musivario, llegamos a los primeros años del s.XXI cuando se plantea la renovación de las instalaciones que protegen las estructuras descubiertas y es ahí cuando la Diputación Provincial de Palencia decide convertir la renovación de La Olmeda en su proyecto estrella, de modo que la villa se convierta en una de las joyas del patrimonio palentino y se muestre al mundo en todo su esplendor.

  Todo este proceso no le es ajeno a Javier Cortes, quien sigue el día a día de los hallazgos, se dedica a una tarea divulgadora de máximo nivel, documentando y transmitiendo sus conocimientos mediante monografías o guías para visitantes a quienes frecuentemente acompaña en las visitas por la villa, su villa, donde como quien fuera su patrono nos invitaba a pasear, a descubrir los usos de cada uno de sus rincones, a contemplar la belleza de sus decorados pavimentos y a trasladar a los visitantes a otra época de la que, en buena parte, somos herederos. Su hospitalidad sin límites, su sencillez y sus vastos conocimientos hicieron de él un hombre muy considerado entre sus vecinos. Es difícil ser profeta en la propia tierra, pero Javier Cortes lo consiguió. Académico de la institución provincial Tello Téllez de Meneses, recibió la Medalla de Oro de la Diputación Provincial pero, caprichos del destino, no logró ver inaugurado el nuevo aspecto de La Olmeda, si bien la seguía visitando a menudo. La enfermedad se lo llevó apenas unas semanas antes de la reapertura de la villa en abril de 2009. En su primer año, más de 100.000 personas han pasado a visitar la domus de la Olmeda, la domus de Javier Cortes quien sigue vivo entre sus estructuras y cuya calidez humana se nota todavía en aquellas paredes. Pero no es sólo material el legado que nos ha dejado la gran persona de Javier, sino que como ingeniero y humanista, su vida ejemplar se trasladará a las generaciones presentes y futuras, deudoras de su buen hacer y sobre todo de su buen ser.

4/03/2011
José Ángel Martín Pérez
A.C.T. Fernando III el Santo

1 comentario:

Esther dijo...

Muchas Gracias.

Un pequeño homenaje a Javier Cortés, pero uno muy grande a las personas que como él, cuidan y protegen la Historia de nuestros ancestros... la Historia del HOMBRE...en resumen.